El esfuerzo salarial necesario para alquilar una vivienda en España se sitúa actualmente en el 38% de los ingresos del hogar, según el estudio publicado este pasado martes por el portal inmobiliario Idealista. Esta cifra supone que las familias deben destinar más de un tercio de su salario al pago mensual del alquiler, un porcentaje que supera en 12 puntos al esfuerzo requerido para la compra de una vivienda, que se sitúa en el 26%.
El informe analiza el porcentaje de ingresos netos que una familia media debe dedicar al arrendamiento de una vivienda de dos habitaciones, comparando distintas capitales y territorios. Los datos reflejan un mercado del alquiler tensionado en el conjunto del país, con niveles que sobrepasan el umbral del 30% que tradicionalmente se considera razonable para no comprometer en exceso la economía doméstica.
Sin embargo, la situación no es homogénea en todo el territorio nacional. Existen diferencias significativas entre ciudades, con algunas capitales donde el esfuerzo supera ampliamente la media y otras donde la presión es más moderada. En este contexto, Melilla se sitúa entre las ciudades con menor esfuerzo salarial para alquilar.
Según los datos correspondientes al tercer trimestre de 2025 recogidos por Idealista, en Melilla se destina aproximadamente un 20% de los ingresos netos de una familia media al pago del alquiler. Esta cifra se encuentra 18 puntos por debajo de la media nacional y convierte a la ciudad autónoma en uno de los territorios donde menor proporción del salario se emplea para acceder a una vivienda en régimen de arrendamiento.
La comparación pone de relieve la brecha existente entre distintos mercados locales. Mientras que en España el alquiler absorbe de media el 38% de los ingresos, en Melilla ese esfuerzo es sensiblemente inferior. Esta diferencia refleja el comportamiento dispar del mercado inmobiliario en función del territorio, condicionado por factores como la oferta disponible y la evolución de los precios.
El estudio también destaca que el alquiler exige actualmente un mayor esfuerzo que la compra de vivienda en el conjunto del país. La diferencia de 12 puntos porcentuales entre ambas modalidades confirma una tendencia en la que el arrendamiento se ha consolidado como una opción habitual de acceso a la vivienda, pero con un peso creciente sobre los ingresos familiares.
En el caso de Melilla, aunque el porcentaje del 20% sitúa a la ciudad en una posición comparativamente favorable, el acceso al alquiler ha sido objeto de análisis en el ámbito local. En un reportaje previo publicado por El Faro de Melilla se recogía que vivir de alquiler en la ciudad resulta cada vez más difícil para determinados sectores de la población, debido a la evolución de los precios y a las características del mercado.
Ese antecedente señalaba que el encarecimiento progresivo de las rentas y la disponibilidad limitada de determinadas tipologías de vivienda han generado inquietud entre parte de los residentes. No obstante, los datos del estudio nacional sitúan a Melilla en una posición distinta a la de las grandes capitales españolas, donde el esfuerzo salarial supera ampliamente el promedio.
La diferencia entre el 38 % de media nacional y el 20 % registrado en Melilla ilustra la diversidad del mercado del alquiler en España. Mientras que en algunas ciudades el pago de la renta mensual puede acercarse a la mitad de los ingresos familiares, en la ciudad autónoma la proporción es considerablemente más reducida.
En conjunto, el informe de Idealista ofrece una radiografía actualizada del esfuerzo económico que supone el alquiler en España y sitúa a Melilla entre los territorios con menor presión relativa sobre los ingresos de los hogares, en un escenario nacional marcado por el aumento del porcentaje salarial destinado a la vivienda.








