El consejero de Economía, Miguel Marín, ha presentado en la mañana de este lunes una nueva convocatoria de subvenciones dirigida al sector de la hostelería y la hotelería en Melilla, reafirmando el compromiso del Gobierno de la Ciudad con uno de los pilares económicos y sociales más relevantes del territorio.
Antes de detallar las medidas, Marín quiso iniciar su intervención con un mensaje institucional, felicitando a la comunidad cristiana por el inicio de la Semana Santa, que arrancó este domingo con la celebración del Domingo de Ramos. El consejero destacó el ambiente vivido en las calles y el éxito de la jornada, marcada por la alta participación ciudadana y el buen tiempo.
Asimismo, resaltó el trabajo de las cofradías y de todas las personas implicadas en la organización de la Semana Santa, desde portadores hasta bandas de música, subrayando que “son cientos y cientos de personas las que trabajan durante todo el año” para consolidar esta celebración como una de las más destacadas del país.
Tercera convocatoria de ayudas en menos de dos años
Entrando en el núcleo de la comparecencia, Marín anunció la puesta en marcha de la tercera convocatoria de ayudas destinadas a bares, cafeterías, restaurantes, hoteles, hostales y pensiones. Una línea de subvenciones que, según indicó, responde a la necesidad de seguir fortaleciendo un sector “imprescindible” tanto para el día a día de los melillenses como para la atención al turismo.
“El papel que juegan los restauradores y hosteleros en nuestra ciudad es fundamental”, afirmó el consejero, quien destacó el esfuerzo continuo de estos profesionales, muchos de ellos autónomos, que dedican largas jornadas para mantener sus negocios en funcionamiento.
La cuantía total destinada a esta nueva convocatoria asciende a 518.852 euros, que se suman a las dos anteriores, alcanzando así una inversión acumulada superior a los cuatro millones de euros en menos de dos años.
Mejora de establecimientos y calidad del servicio
El objetivo principal de estas ayudas es facilitar la modernización y mejora de los establecimientos hosteleros, permitiendo a los beneficiarios invertir en reformas, equipamiento o adaptación de sus locales para ofrecer un mejor servicio.
En este sentido, Marín subrayó que estas inversiones no solo repercuten en la experiencia de los clientes locales, sino que también son clave para reforzar la imagen de Melilla como destino turístico.
“Si hay algo que hacen todos los turistas en cualquier lugar del mundo es hacer uso de la restauración”, señaló, insistiendo en que la calidad del sector hostelero es un factor determinante en la percepción global de la ciudad.
Novedad: anticipo del 50% de la subvención
Una de las principales novedades de esta convocatoria es la posibilidad de que los beneficiarios reciban por adelantado el 50% de la subvención concedida. Esta medida busca facilitar la ejecución de las inversiones, evitando que los empresarios tengan que asumir inicialmente la totalidad del coste de las obras o mejoras.
“Ese 50% se puede recibir antes de realizar la inversión”, explicó Marín, quien destacó que esta iniciativa pretende agilizar los procesos y reducir las dificultades financieras de los solicitantes.
Cuantías máximas y beneficiarios
La convocatoria establece diferentes límites máximos en función del tipo de establecimiento. Así, los hoteles, hostales y pensiones podrán optar a subvenciones de hasta 70.000 euros, mientras que bares, cafeterías y restaurantes podrán recibir un máximo de 50.000 euros.
Podrán beneficiarse de estas ayudas todos aquellos negocios que desarrollen su actividad en el sector, siempre que cumplan los requisitos habituales de este tipo de convocatorias, como estar al corriente de sus obligaciones tributarias y administrativas.
Plazo de solicitud y tramitación
La convocatoria fue publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad el pasado viernes, abriéndose un plazo de 15 días naturales para la presentación de solicitudes. El consejero explicó que este periodo reducido responde a la voluntad de acelerar el proceso y permitir que los fondos lleguen cuanto antes a los beneficiarios.
Una vez finalizado el plazo, se procederá a la evaluación de las solicitudes, la publicación de un listado provisional y, posteriormente, el definitivo. El proceso completo, según estimó Marín, se resolverá en “unas cuantas semanas”.
Prioridad para nuevos solicitantes
Aunque los establecimientos que ya hayan recibido ayudas en convocatorias anteriores podrán volver a presentarse, el Gobierno de la Ciudad ha establecido un criterio de prioridad para aquellos que no hayan sido beneficiarios previamente.
De este modo, se busca ampliar el alcance de las subvenciones y favorecer que un mayor número de negocios pueda acceder a estas líneas de apoyo.
Un reparto basado en criterios objetivos
En cuanto al sistema de adjudicación, Marín explicó que no se trata de una concesión automática, sino que las solicitudes serán valoradas en función de diversos criterios, como el número de trabajadores, la inversión prevista o el impacto del proyecto.
En base a estos factores, se determinará la cuantía final que corresponde a cada beneficiario, garantizando así un reparto equitativo y ajustado a las características de cada negocio.
Más de cuatro millones invertidos en el sector
El consejero quiso contextualizar esta nueva convocatoria dentro del conjunto de medidas adoptadas por el Gobierno local en los últimos años. En las dos convocatorias anteriores se han concedido un total de 3.540.000 euros, beneficiando a 85 empresas y autónomos.
Desglosando las cifras, Marín detalló que en la primera convocatoria se adjudicaron 2.603.000 euros, mientras que en la segunda se destinaron 937.000 euros. Los remanentes de estas partidas han permitido financiar la tercera convocatoria ahora presentada.
Con esta nueva inversión de más de medio millón de euros, la cifra global supera los cuatro millones, lo que el consejero calificó como “una inversión histórica” sin precedentes en la ciudad.
Una estrategia vinculada al desarrollo turístico
Finalmente, Marín enmarcó estas ayudas dentro de una estrategia más amplia de impulso al turismo en Melilla. Según explicó, mejorar la calidad de los establecimientos hosteleros no solo beneficia a los residentes, sino que también contribuye a proyectar una imagen positiva de la ciudad hacia el exterior.
“El objetivo es que quienes nos visitan se lleven la mejor impresión posible”, señaló, insistiendo en que la hostelería es una de las principales puertas de entrada a la experiencia turística.







