La llegada de Fernando Arrabal a Melilla no pasó desapercibida. Antes incluso de su cita en el teatro que lleva su nombre, un grupo de turistas —artistas además— se cruzó inesperadamente con él por las calles del centro. Los guiaba Jennifer Aragón, guía turísticade la ciudad, cuando lo reconocieron. Fue entonces cuando Arrabal, con su inconfundible presencia, sus gestos elocuentes y sus inseparables gafas, se entregó con cercanía a quienes lo rodeaban. Posó sonriente, alzó los dedos al cielo, abrió las manos. Volvía a caminar por su tierra, y su tierra lo reconocía.
Quienes lo veían no dudaban en inmortalizar el momento. Para muchos, no solo era el gran dramaturgo, cineasta o poeta, sino ese niño que había salido de Melilla y que nunca dejó de nombrarla. Su vestimenta, su energía, su personalidad mantenían intacta la esencia del creador libre, rompedor y vanguardista que siempre fue.
Instantes antes del homenaje en el Kursaal, la consejera de Cultura, Fadela Mohatar, atendía a los medios y hablaba con emoción del retorno del autor. “Si Málaga tiene a Picasso, Melilla tiene a Fernando Arrabal. Es el dramaturgo vivo más representado del mundo, y ha nacido aquí. Siempre ha llevado con orgullo su melillensidad, y nosotros, como ciudad, también hemos querido siempre tenerlo cerca”.
Mohatar recordó que el vínculo con él ha sido constante durante años. “Mantenemos una relación epistolar desde hace más de una década. Esta ciudad le ha rendido muchos homenajes: le puso su nombre al teatro, a una sala del Kursaal, y hasta le dedicó una escultura de Mustafa Arruf que él mismo recordaba hoy. Siempre hemos querido que su obra estuviera aquí, y por fin hemos conseguido celebrar este momento tan especial”.
En ese contexto, se anunciaron dos nuevas iniciativas impulsadas desde la Consejería y que cuentan con la implicación directa de Arrabal. La primera es una exposición artística en Melilla con sus obras más recientes, centradas en su faceta como artista plástico. La segunda, una subasta solidaria de primeras ediciones de sus libros, firmadas y dedicadas a mano por el autor, con fines benéficos.
El investigador Pollux Hernández, amigo y gran conocedor de su obra, explicó que la muestra reunirá piezas basadas en reinterpretaciones de Duchamp, Picasso y Dalí, y que se celebrará en los próximos meses. “Muchos conocen a Arrabal como escritor, pero pocos como artista plástico. Esta exposición permitirá descubrir una parte muy especial de su trayectoria”, comentó.
Sobre la subasta, detalló que incluirá ejemplares de sus primeros libros. “Son ediciones rarísimas, únicas, que solo están en su casa. Cada una irá personalizada, como suele hacer él, con esas dedicatorias tan floridas que lo caracterizan. El dinero que se recaude será destinado a quien el Gobierno de Melilla considere oportuno”.
El propio Arrabal tomó la palabra para confirmar la noticia con humildad. “He escrito casi un centenar de libros, pero mis primeros —una novela, uno de poesía y otro de teatro— los ofrezco a quienes quieran tenerlos. Yo no tengo ningún interés económico. Lo único que me importa es compartir estos textos que ya no se encuentran. Los firmaré con cariño. Los doy a Melilla”.
Ya en el interior del teatro, la cita comenzó con una presentación de de Fadela Mohatar sobre el escenario resaltando el encuentro y la figura del autor. Su actividad artística, sus símbolos, sus palabras, su permanencia en los lugares. "Melilla reconoce en ti, su patrimonio cultural", resaltó la consejera dirigiéndose directamente a Arrabal a quien agradeció su regreso a su tierra natal. Tras ello, fue el momento de la Asociación de Escritores y Artistas Melillenses. En la voz de su presidenta, Encarna León, se ofreció un emotivo retrato del homenajeado. Sus palabras, cargadas de afecto y admiración, trazaron un recorrido por la vida y la obra del autor. León recordó pasajes personales, mientras que sus compañeros destacaron datos biográficos que situaron al espectador ante la dimensión real del homenajeado.
Antes de que comenzara el espectáculo artístico, la diseñadora Cristina Hernández presentó el cartel oficial del acto. Su creación está basada en la imagen y los símbolos que la artista percibe del dramaturgo: estrellas, infinito, color, creación y destrucción. Para mí, "eres creación e inspiración”, expresó, dejando que su obra gráfica presenciase todo el homenaje al fondo del escenario.
A partir de ese momento, la emoción tomó el escenario de la mano de la Asociación NANA y Zíngaros del Rif. La función comenzó con dos niñas leyendo “Tía Clara...” en un ambiente de penumbra, mientras un círculo de velas iluminaba el centro de la escena. Enseguida, un grupo de niños y niñas —descalzos, vestidos con camisetas blancas— apareció y comenzó a bailar, dibujando con sus cuerpos la memoria del homenajeado. Poco a poco, fragmentos de texto en la voz de las pequeñas, fueron dando paso a actuaciones de danza contemporánea de forma intercalada, mientras sonaban melodías como "pena, pena.." o "La tarara sí, la tarara no...". La escena crecía en intensidad hasta que dos jóvenes vestidas con trajes tradicionales salieron al ritmo de una melodía norteafricana. Desde el escenario, avanzaron hacia la platea. Allí, Fernando Arrabal se puso en pie, comenzó a moverse, bajó bailando las escaleras y subió al escenario, entre aplausos, música y emoción.
El momento finalizó con la entrega de unos obsequios al artista que no dudó en colocarse y la aparición de todo el grupo de baile que había intervenido. De ese momento, surgió un abrazo colectivo de todos los niños y niñas que lo envolvieron hasta ocultarlo en un mar de ternura y aprecio. Cuando por fin logró hablar, dijo con voz quebrada: “Estoy demasiado emocionado. Es un acto irrepetible que no podré olvidar nunca”.
La música siguió sonando. Arrabal se quedó un rato más sobre el escenario saludando, inclinando su cuerpo hacia el público, acompañando con sus gestos las melodías interpretadas por el grupo Zíngaros del Rif, y posando con los participantes, de rodillas, en una escena que sellaba el momento con una foto llena de significado.
Ya en el vestíbulo del teatro, la jornada todavía tenía más por ofrecer. Allí lo esperaban tres jóvenes campeones de ajedrez de Melilla: David Trollano (sub-10), su hermano Juan Trollano (sub-12) y Martín Llamas (sub-14). Con naturalidad, compartieron dos partidas simultáneas con Arrabal, que sigue siendo un apasionado del ajedrez y que lucía la camiseta de la federación tras habérsela entregado. “Habéis jugado muy bien”, les dijo, sonriendo.
El broche al homenaje lo puso el saludo del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, quien se reencontró con Arrabal entre afectos y anécdotas. “Fernando es un melillense universal. Es un lujo ser paisano suyo. Ha venido muchas veces. Yo lo acompañé en coche cuando vino por primera vez en los años 80. Entonces era primer teniente de alcalde de UCD y recuerdo que a una señora se le ocurrió llevarle una cajita con arena de la playa para que se la firmara. Fue muy emotivo”, recordó. “Él siempre ha dicho que recuerda esa playa de Melilla donde metía los pies de pequeño, de la mano de su padre. Desde entonces hemos mantenido contacto, por carta. Hoy está aquí, lúcido, escribiendo, jugando al ajedrez”.
Imbroda también valoró el anuncio de la exposición y la subasta: “Tiene una colección impresionante, con primeras ediciones, arte y relaciones con los grandes de la cultura del siglo XX. Ver parte de ese legado en Melilla será un honor. Hace tiempo le propusimos dedicarle un centro cultural, y ojalá este reencuentro sirva para retomarlo. Si cuaja, mejor que mejor”.
El Kursaal no se despidió de aquel que lleva su nombre, sino que le permitió continuar recibiendo el aprecio de la sociedad melillense a través del contacto, de las fotografías y de la firma de libros. Melilla no solo celebró la vuelta de uno de sus hijos más ilustres: se reconoció en él. En su memoria, en su obra, en su melillensidad. El Kursaal no fue solo un teatro esa noche: fue un corazón abierto. Un lugar donde una ciudad se detuvo a decirle gracias a uno de los suyos, que nunca ha dejado de decir en voz alta: “Soy de Melilla”.
La Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Melilla ha hecho un llamamiento a la ciudadanía…
El Partido Socialista de Melilla ha celebrado este 1 de Mayo, Día Internacional de los…
El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) Melilla ha señalado en este 1 de mayo, Día de los…
El puente de mayo aún no había arrancado cuando el paso fronterizo de Beni-Enzar y…
Melilla ha vuelto a demostrar este 1 de mayo por qué muchos la definen, sin…
El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) Melilla ha pronunciado en la mañana de este viernes su…