Melilla ha concluido la temporada de cruceros de 2025 con un balance muy positivo, consolidando su posición como un destino atractivo para el turismo marítimo. A lo largo del año, la ciudad ha recibido la escala de un total de 14 cruceros, con más de 12.000 pasajeros y tripulantes a bordo, según ha informado el medio especializado CruisesNews.
La temporada ha estado marcada por la llegada de embarcaciones de compañías internacionales de renombre como Phoenix Reisen, Fred. Olsen Cruise Lines y Mystic Cruises, cuyas rutas han incluido a Melilla como parada destacada en el Mediterráneo occidental. Entre los buques que han atracado en el puerto melillense figuran nombres como el Amera, Artania, Bolette, Vasco Da Gama o el World Voyager, entre otros.
Estas escalas han supuesto una oportunidad importante para el comercio, la hostelería y los servicios turísticos locales, que cada año buscan adaptarse mejor a los perfiles de los visitantes que llegan a bordo. La variedad de nacionalidades y el creciente interés por los destinos culturales han permitido que Melilla se posicione como una escala atractiva en el mapa de cruceros.
Una de las claves del éxito de esta campaña ha sido la valoración positiva de los pasajeros, quienes han destacado la facilidad de acceso desde el puerto al centro histórico, la sensación de seguridad en la ciudad y la buena acogida recibida por parte de las autoridades y empresas locales. Según se detalla en CruisesNews, los turistas valoran especialmente poder recorrer Melilla a pie desde el mismo muelle, algo que no siempre es posible en otras ciudades del Mediterráneo.
Además, el último crucero del año, el Amera, con más de 1.000 personas a bordo, cerró la temporada con elogios por parte de su capitán hacia la ciudad. Durante el acto protocolario de despedida, en el que participaron autoridades locales, se entregaron metopas conmemorativas y se destacaron aspectos como la riqueza arquitectónica de Melilla y la hospitalidad mostrada por sus habitantes.
Detrás de este buen balance se encuentra un importante esfuerzo de coordinación entre distintas entidades. La colaboración entre la Autoridad Portuaria, la Consejería de Turismo, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado —como Policía Nacional y Guardia Civil—, así como las empresas consignatarias y operadores turísticos locales, ha sido fundamental para garantizar que cada escala se desarrollara sin contratiempos y con una experiencia satisfactoria para los visitantes.
Esta coordinación ha incluido también la gestión de protocolos de seguridad, atención a personas con movilidad reducida, información turística en varios idiomas, y señalética específica para quienes deciden recorrer la ciudad de forma autónoma. La logística ha funcionado de forma fluida, lo cual ha contribuido notablemente a la imagen que los cruceristas se llevan de Melilla.
Melilla ha apostado durante los últimos años por un modelo de turismo de cruceros boutique, orientado a embarcaciones de tamaño medio, con pasajeros de mayor poder adquisitivo y un enfoque más cultural. Esta estrategia permite recibir a grupos manejables de visitantes, con un impacto económico relevante para el comercio y la hostelería local, sin generar saturación ni sobrecarga de infraestructuras.
Las autoridades insisten en que este tipo de turismo es más sostenible y ofrece mejores oportunidades para una ciudad que quiere conservar su esencia al tiempo que se proyecta como destino internacional. En ese sentido, la satisfacción de los operadores turísticos y navieras es un aliciente para seguir mejorando.
Tras cerrar este año con cifras alentadoras, Melilla mira ya hacia la planificación de la temporada 2026. Las autoridades locales y portuarias trabajan para mantener y aumentar las escalas de cruceros, así como para reforzar su posicionamiento como parada diferenciada y singular dentro del circuito mediterráneo.
La ciudad continúa destacando por su localización estratégica, su patrimonio modernista, su multiculturalidad y su oferta de experiencias urbanas y naturales. Elementos todos que la convierten en un destino atractivo tanto para primeras escalas como para repetidores, según las valoraciones recabadas por las navieras.
En definitiva, 2025 ha sido un año que refuerza el camino iniciado por Melilla en el ámbito del turismo de cruceros, con buenas cifras, reconocimiento internacional y margen de crecimiento para los próximos años.








