Con el cierre definitivo de la campaña de Navidad y Reyes, el comercio entra desde este 7 de enero y hasta finales de febrero en uno de los periodos más determinantes del calendario comercial: las rebajas de invierno. Un tiempo marcado tradicionalmente por los descuentos, la liquidación de stock y la búsqueda de oportunidades por parte de los consumidores, pero que en los últimos años ha ido transformándose profundamente debido a los descuentos continuos, el auge del comercio ‘online’ y un cambio evidente en los hábitos de compra.
En Melilla, como en el resto del país, las tiendas de todo tipo —desde moda y calzado hasta librerías, comercios especializados y tiendas infantiles— han comenzado a aplicar rebajas de forma escalonada, combinando cambios y devoluciones de regalos navideños con el inicio progresivo de las ofertas. Un escenario que deja entrever una campaña que, aunque lejos de las grandes aglomeraciones de antaño, se afronta con expectativas contenidas pero positivas.
Primeros cambios y devoluciones
Uno de los ejemplos de este inicio escalonado lo representa la tienda deportiva Foot on Mars, donde el calendario está claramente definido. Desde el establecimiento explican que la primera semana tras Reyes, aproximadamente hasta el 12 de enero, estará centrada casi exclusivamente en cambios y devoluciones de los regalos navideños, una práctica cada vez más habitual y que condiciona el ritmo comercial de los primeros días.
Será a partir de esa fecha cuando la tienda dé paso de lleno a su periodo de rebajas, con una previsión positiva. Desde Foot on Mars aseguran que el flujo de clientes es constante durante todo el año, independientemente de la época, y que afrontan esta campaña con buenas expectativas, apoyadas en una clientela fiel y en la alta demanda de productos deportivos.
La tienda confía en que, una vez superado el ajuste inicial de devoluciones, el consumidor vuelva a las tiendas con la vista puesta en los descuentos, especialmente en un contexto donde el deporte y el estilo de vida activo siguen ganando peso entre la población.
Incertidumbre climática
No todos los comerciantes afrontan las rebajas con la misma seguridad. En la tienda friki Monva, su responsable, Javi, reconoce que este año las rebajas se viven con una cierta incertidumbre, muy ligada a factores externos como la climatología.
“Va a depender bastante del tiempo que tengamos”, explica. “Si sigue lloviendo, yo pienso que la gente se frenará un poco”. Una percepción compartida por muchos pequeños comercios, especialmente aquellos que no venden productos de primera necesidad y dependen del paseo y la compra espontánea.
En cuanto al arranque, Javi señala que el primer día de rebajas está siendo bastante tranquilo, algo que considera normal. “Yo me imagino que los primeros días, sobre todo, la gente va a las tiendas de ropa”, apunta, subrayando que el consumidor prioriza moda y calzado antes que otros sectores más especializados.
Liquidaciones de temporada
El caso de Monva refleja también una realidad común en muchos comercios especializados: no todos pueden aplicar grandes descuentos. Según explica su responsable, los artículos relacionados con la campaña de Navidad cuentan con un 20% de descuento, mientras que el resto del catálogo tiene una rebaja del 10%.
“Nosotros no tenemos artículos de temporada como una tienda de ropa que tiene que liquidar sí o sí”, explica Javi. “Hacemos un 10% por algo simbólico, pero no es una campaña fuerte”.
Este enfoque pone de manifiesto cómo el concepto clásico de rebajas ha cambiado. En muchos sectores, las ofertas ya no responden tanto a un cambio de temporada como a una estrategia comercial más flexible, adaptada a un mercado saturado de promociones durante todo el año.
Buenas expectativas
En la tienda Marian Sáez, Pilar afronta las rebajas con una visión realista. Aunque mantiene buenas expectativas, reconoce que ya no se viven como antes. “Ya no son las que eran”, señala, apuntando a que muchas tiendas adelantan descuentos y promociones incluso antes de Reyes.
Aun así, el comercio ha iniciado oficialmente las rebajas este mismo 7 de enero, con previsión de mantenerlas durante todo enero y febrero, aunque combinándolas con la llegada progresiva de nueva temporada. “Se separa, pero se sigue habiendo rebajas”, explica.
En cuanto a los descuentos, la tienda ofrece una amplia horquilla que va desde el 10% hasta el 50%, dependiendo del artículo. Pilar también coincide en que el tiempo influye directamente en el ánimo del consumidor. “Antes se abría y enseguida había colas. Ahora la gente parece tener más pereza”.
Calma reflexiva
En el sector cultural, las rebajas se viven de una forma diferente. Fran Álvarez, desde la librería, explica que tras la intensa campaña navideña llega ahora un periodo más tranquilo, marcado por los cambios de libros repetidos, la compra de cómics por parte de niños que han recibido dinero y un consumo más pausado.
“La actividad cambia completamente”, explica. “Hay mucha más calma que en los días pasados”.
Los precios de los libros, recuerda, son muy variables, desde ediciones de bolsillo de 7 u 8 euros hasta libros ilustrados o ediciones cuidadas que pueden alcanzar los 40 o 50 euros. En cuanto a expectativas, Fran señala que ahora el foco está puesto en la actividad editorial que se activa a finales de enero y principios de febrero, con la vista puesta en el Día del Libro, el 23 de abril.
Confianza en las rebajas
En la tienda infantil Piruleta, Fadela percibe desde primera hora movimiento en el centro, entre clientes que descambian regalos y otros que siguen comprando. Incluso hay quien aprovecha estos días para completar regalos que se quedaron pendientes en Reyes.
Aunque en el momento de la entrevista acababa de abrir, Fadela se muestra confiada. “Las rebajas siempre nos han funcionado bien”, afirma. La tienda ha arrancado con un 30% de descuento, después de haber mantenido promociones del 20% desde el Black Friday, lo que ha permitido vender gran parte del stock.
“Me voy a quedar sin ropa”, bromea, destacando que el buen comportamiento de las ventas es, en este caso, una excelente noticia.
Consumo prudente
Más allá de las sensaciones locales, las rebajas de invierno se enmarcan en un contexto nacional muy definido. Según un estudio reciente, el sector textil prevé un incremento de entre el 4% y el 5% en las ventas respecto al mismo periodo del año anterior, pese a la resaca navideña, la cuesta de enero y la saturación de descuentos.
El comparador financiero Banqmi sitúa el presupuesto medio por persona en 104,65 euros, el máximo histórico, lo que supone un aumento del 4,64% respecto a 2025. Sin embargo, este mayor gasto convive con un consumidor más selectivo, que compara precios, diversifica canales y aprovecha ofertas durante todo el año.
Descuentos agresivos
La patronal Acotex prevé que esta campaña esté marcada por descuentos iniciales del 50%, que en muchos casos podrían alcanzar el 60% y el 70% en segundas rebajas. No obstante, advierte de que el consumidor sigue siendo extremadamente sensible al precio y cada vez más crítico con el valor real de los descuentos.
La percepción de “rebajas permanentes” ha diluido parte del atractivo tradicional de esta campaña, obligando a los comercios a afinar sus estrategias y a apostar por una experiencia de compra diferenciada.
Melilla, entre las regiones con menor gasto previsto
En el reparto territorial del gasto, Melilla se sitúa entre las regiones con menor presupuesto per cápita, con una previsión de 94,15 euros por persona, por debajo de la media nacional. Una cifra que refleja tanto las particularidades económicas del territorio como un consumo más contenido.
Aun así, los comerciantes locales confían en que las rebajas permitan equilibrar cuentas, dar salida al stock acumulado y mantener vivo el pulso del comercio de proximidad en un momento clave del año.







