El 24 de junio de 2022 en la frontera entre Melilla y Nador se produjo un intento de cruce fronterizo que derivó en una situación de alta densidad de personas en movimiento y una intervención policial en la zona del vallado. Durante los hechos hubo víctimas mortales y personas heridas. A ello se suma que, a día de hoy, continúan sin resolverse por completo los casos de personas desaparecidas cuyo paradero no ha podido ser esclarecido.
El balance de lo ocurrido no está cerrado de forma unificada, con diferencias entre cifras oficiales españolas y marroquíes así como estimaciones de organizaciones de derechos humanos, y con procesos de identificación de cuerpos que siguen abiertos o incompletos. Parte de las personas supervivientes arrastra secuelas físicas y psicológicas que persisten en el tiempo.
En este contexto se celebran unas jornadas, impulsadas por MdLR junto a otras organizaciones sociales, centradas en el análisis del 24J y sus consecuencias. La propuesta se articula como un espacio de trabajo sobre memoria, derechos humanos y políticas migratorias, con la intención de revisar lo ocurrido para no olvidar ni que vuelva a suceder, pero también situarlo en el marco actual de la gestión de fronteras y del sistema europeo de asilo. El lema que atraviesa la programación, “lo que no se puede borrar”, remite a la continuidad del impacto del 24J y a la necesidad de mantenerlo presente en el debate público.
Las jornadas incluyen una mesa redonda con la participación de Javier Baeza, Sergio Illescas y Mario Paul-Martínez, moderada por Silvia Gabriele. En este espacio se abordará el relato de lo ocurrido, la situación actual de las familias y personas supervivientes, y el análisis del marco político y jurídico de las políticas migratorias y de asilo en Europa. El enfoque combina la dimensión humana de la tragedia con la lectura estructural de las políticas que lo rodean.
El programa incluye también actos conmemorativos en distintos puntos de la ciudad. En la frontera del Barrio Chino está prevista una concentración con colocación de flores en la valla, un gesto simbólico de recuerdo a las víctimas, acompañado de intervenciones públicas. Por la tarde se celebrará el “Círculo del Silencio” en la Plaza Menéndez Pelayo, concebido como un acto de memoria colectiva en el espacio urbano, abierto a la participación ciudadana.
Dentro de la programación se incorpora la presentación del libro Los Nadies en La Librería, de Sergio Illescas y Mario Paul-Martínez. Aunque la nueva edición, prevista para septiembre, amplía los testimonios recogidos en la publicación original, incorporando nuevas voces y relatos vinculados a experiencias migratorias en tránsito por la frontera; el acto permitirá acercarse a los testimonios reales recogidos en la publicación original. El proyecto se plantea como una herramienta de documentación de vivencias personales que complementan el trabajo de memoria colectiva.
Desde el planteamiento trasladado por Maite Echarte, presidenta de MdLR, el eje central de todo este trabajo es la preservación de la memoria colectiva del 24J y su reconocimiento como un hecho con consecuencias abiertas. Se subraya la importancia de la reparación en un sentido amplio, que incluye la restitución de los cuerpos a las familias que todavía no conocen el paradero de sus allegados, el acceso a la verdad sobre lo sucedido y la continuidad de los procedimientos judiciales sin que queden archivados sin esclarecimiento.
También se pone el foco en las personas heridas y supervivientes, cuyas secuelas no se limitan al plano físico. Se trata de impactos psicológicos y emocionales que permanecen en el tiempo y que condicionan su vida cotidiana. En paralelo, se describe la situación de las familias que siguen en búsqueda, marcada por la falta de identificación de algunas víctimas, la fragmentación de registros entre distintas administraciones y la dificultad de coordinación entre países, lo que prolonga la incertidumbre y el duelo.








