Melilla continúa aumentando el número de personas que perciben una pensión contributiva. La ciudad ha incorporado 2.060 nuevos beneficiarios en los últimos 15 años, lo que supone un incremento del 30,8%, uno de los principales indicadores del envejecimiento de la población y del acceso de nuevas generaciones a la jubilación. Los datos del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) consultados por este periódico indican que en la actualidad residen en la ciudad 8.754 pensionistas, cuando a mediados de 2011 esa de cifra era de 6.694 personas.
La evolución sigue una tendencia ascendente durante todo el periodo analizado. Solo en la última década, la ciudad ha sumado 1.534 pensionistas, un 21,2% más que en junio de 2016, cuando existían 7.220. A más corto plazo, en el último año se han incorporado 180 nuevos jubilados, lo que representa un incremento del 2,1% respecto a junio de 2025.
El ritmo de crecimiento registrado por Melilla durante los últimos tres lustros es muy superior al observado en el conjunto del país. Mientras la ciudad ha aumentado un 30,8% el número de pensionistas desde 2011, la media nacional se sitúa en el 18,7%. En toda España el sistema cuenta actualmente con 9.494.408 beneficiarios, 1.493.327 más que hace 15 años.
Este comportamiento también se observa al analizar la última década. Frente al incremento del 21,2% registrado en Melilla, la subida nacional alcanza el 11,1%, prácticamente la mitad. Y es que el colectivo gana peso en la ciudad a un ritmo superior al del conjunto del país.
Esos datos del INSS revelan además que la distribución por sexos es equilibrada, aunque con una ligera mayoría masculina. De los 8.754 jubilados existentes en Melilla, 4.481 son hombres, el 51,2% del total, mientras que las mujeres representan el 48,8%, con 4.273 beneficiarias. Sin embargo, las diferencias aparecen al analizar las cuantías que perciben unos y otras. El importe medio mensual recibido por el conjunto de pensionistas melillenses asciende a 1.418,31 euros, casi un centenar de euros por debajo de la media nacional, que alcanza los 1.516,42.
Brecha entre hombres y mujeres
La brecha entre hombres y mujeres es significativa en este epígrafe. Los pensionistas varones cobran una prestación media de 1.546,07 euros mensuales, mientras que las mujeres reciben una media de 1.284,32 euros. La diferencia alcanza así los 261,75 euros al mes, lo que significa que las mujeres cobran cerca de un 17% menos que los hombres.
Esta desigualdad responde, en gran medida, a carreras laborales más cortas o con menores bases de cotización entre buena parte de las generaciones que actualmente acceden a la jubilación, aunque la distancia se ha ido reduciendo en los últimos años gracias a la incorporación de mujeres con trayectorias laborales más estables.
El estudio también analiza la distribución de los jubilados en función del importe que ingresan. La mayor parte de los beneficiarios de Melilla se concentra en las cuantías más reducidas. En concreto, 4.595 personas, el 52,5% del total, cobran una pensión inferior al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) vigente.
Por el contrario, 3.807 pensionistas, el 43,5%, perciben prestaciones situadas entre el salario mínimo y la máxima establecida por la Seguridad Social, mientras que únicamente 352 personas, el 4% del total, reciben la pensión máxima o una cuantía superior por acumulación de prestaciones.
Las diferencias por sexos también son visibles en este apartado. Entre las mujeres, 2.612 perciben una prestación inferior al salario mínimo, frente a 1.521 que se sitúan entre el SMI y la pensión máxima y únicamente 140 que alcanzan el tramo máximo.
En el caso de los hombres, aunque también predominan las nóminas inferiores al salario mínimo, el reparto resulta más equilibrado. Un total de 1.983 beneficiarios cobran por debajo del SMI, mientras que 2.286 ingresan cuantías comprendidas entre el salario mínimo y la pensión máxima. Además, 212 hombres reciben la prestación máxima o superior.
La media de edad de los pensionistas
También existen diferencias en la edad media de los pensionistas. En Melilla, el conjunto de beneficiarios tiene una edad media de 66,3 años, claramente inferior a la media española, situada en 72,1 años. Las mujeres anotan en este apartado un promedio de 67,3 años, frente a los 65,4 de los hombres.
Otro de los indicadores incluidos en el informe es el número medio de pensiones que percibe cada pensionista. En Melilla la media se sitúa en 1,05 prestaciones por persona, ligeramente por debajo de la registrada entre las mujeres, que alcanza 1,09 pensiones por beneficiaria, mientras que entre los hombres la media es de 1,02. Ello refleja que una parte de los pensionistas compatibiliza dos prestaciones, como puede ocurrir con determinadas pensiones de viudedad y jubilación.
Los datos ponen de manifiesto que Melilla continúa siendo un territorio con pensiones medias inferiores a las del conjunto de España y con un mayor peso relativo de las prestaciones de menor cuantía. A ello se suma una edad media de los pensionistas sensiblemente más baja que la nacional, circunstancia que diferencia el perfil demográfico de la ciudad respecto a otras comunidades.
En cualquier caso, la evolución de los últimos 15 años confirma una tendencia al alza en el número de pensionistas. El crecimiento del 30,8% registrado desde 2011 evidencia el avance del envejecimiento poblacional y la incorporación progresiva de nuevos jubilados al sistema, un fenómeno que continuará durante los próximos años conforme alcancen la edad de retiro las generaciones nacidas durante las décadas de mayor crecimiento demográfico.








