El consejero de Economía, Miguel Marín, ha valorado los últimos datos de desempleo en Melilla subrayando que, a su juicio, las cifras serían “muchísimo peores” si no fuera por las políticas impulsadas por el Gobierno local en los últimos dos años. En una comparecencia ante los medios, Marín defendió que las acciones desarrolladas en torno a los tres ejes del nuevo modelo económico —turismo, innovación tecnológica y Universidad— “están dando resultados” y contribuyendo a sostener el empleo en la ciudad.
Según explicó, el Ejecutivo de la Ciudad Autónoma considera que el contexto nacional y la falta de apoyo del Gobierno central dificultan la creación de puestos de trabajo en Melilla, pero que las iniciativas locales están amortiguando ese impacto. “Si no llegase por la gestión que se lleva realizando durante estos dos años, los datos serían muchísimo peores”, afirmó.
Turismo, tecnología y Universidad como motores de empleo
Marín destacó en primer lugar el turismo como uno de los pilares de la nueva estrategia económica. Aseguró que las cifras de visitantes a Melilla “están creciendo de manera exponencial” y que ese incremento tiene un efecto directo sobre la actividad y el empleo en sectores como la hostelería, la restauración y el comercio. “Hay más ocupación hotelera, más presencia en los bares y restaurantes de nuestra ciudad, más consumo de estos turistas en comercios y servicios”, señaló, insistiendo en que este eje “genera economía y empleo”.
El segundo eje mencionado por el consejero fue el de la innovación tecnológica. Recordó los datos que, según dijo, ya ha hecho públicos en otras ocasiones sobre creación de empleo directo e indirecto ligado al sector tecnológico, tanto en forma de personal asalariado como de nuevos autónomos. Asimismo, aludió a la implantación de empresas de base tecnológica que están desembarcando en Melilla y que, a su juicio, están contribuyendo a diversificar la economía local.
El tercer pilar es la Universidad, donde Marín situó tanto las inversiones en infraestructuras como la implantación de nuevos grados y posgrados como fuente de oportunidades laborales. Afirmó que esa apuesta generará empleo “tanto directo como indirecto” y reforzará la capacidad de la ciudad para retener talento y atraer alumnado.
“Falta de apoyo” e inversiones
Tras exponer la estrategia local, el consejero dirigió buena parte de su intervención a criticar la actuación del Gobierno de España, al que acusó de no apoyar a Melilla ni en financiación ni en proyectos estratégicos. Afirmó que el Ejecutivo de Pedro Sánchez lleva “siete años y medio de abandono” a la ciudad y recordó que, en los presupuestos de 2020, se retiraron los 295 millones de euros previstos para el proyecto de ampliación del puerto.
Marín subrayó la importancia que, a su juicio, tenía esa ampliación para la economía local: permitir liberar suelos ocupados por instalaciones como la central de Endesa, la planta incineradora o el mercado de mayoristas y destinar esos terrenos a nuevas actividades económicas, viviendas, zonas verdes y deportivas. La cancelación del proyecto, dijo, supuso perder una oportunidad para “generar nuevos espacios y actividad” en la ciudad.
El consejero también cargó contra la política de conectividad del Gobierno central con Melilla, lamentando la ausencia de una obligación de servicio público (OSP) con Málaga y Madrid. Criticó que, mientras se reclama esta figura para garantizar precios y frecuencias, el Ejecutivo haya destinado “millones y millones de euros” en ayudas a varias compañías y sostuvo que esas decisiones contrastan con la situación de la ciudad. En este punto, aludió a las investigaciones en torno a las ayudas a Air Europa y mencionó a la esposa del presidente del Gobierno, en unas declaraciones de fuerte tono político.
Marín extendió sus críticas a la falta de grandes inversiones estatales en vivienda e infraestructuras. Planteó que, si desde la primera legislatura de Sánchez se hubiera apostado por construir viviendas en Melilla, se habría generado un importante volumen de empleo y se habría dado respuesta a “cientos de familias” con necesidad de alojamiento. “Eso es generación de economía, generación de empleo y además servicio a los melillenses”, recalcó, antes de afirmar que podrían enumerarse “durante horas” las oportunidades perdidas en materia de inversión estatal.
Compromiso con los ejes locales
Pese a este diagnóstico, Marín aseguró que el Gobierno de la Ciudad continuará trabajando en los tres ejes estratégicos mencionados para alcanzar el objetivo de disponer de una economía “propia”, desvinculada de la dependencia del país vecino y “mirando al norte”, en alusión a la línea marcada por el presidente regional, Juan José Imbroda.
En el plano político, el consejero se mostró “expectante” ante la posibilidad de un cambio de gobierno en España y se declaró partidario de la llegada a la Moncloa del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. Recordó que, según dijo, el PP se ha comprometido a dotar a Melilla con 350 millones de euros anuales adicionales —además de las transferencias actuales— para impulsar los ejes de desarrollo y reforzar partidas como la conectividad y las infraestructuras.
En su opinión, se trata de recursos “necesarios” que el actual presidente “en vez de invertirlos en Melilla, los ha dedicado a dárselos a los separatistas para mantenerse en su sillón”, una afirmación que marca el tono netamente político de su intervención.
Plan de empleo juvenil
Marín fue preguntado por la propuesta del director provincial del SEPE, Jorge Vega, que había planteado la posibilidad de un plan conjunto entre Administración General del Estado y Ciudad Autónoma para impulsar el empleo juvenil. El consejero respondió con dureza, afirmando que se trata de una competencia del Gobierno central y, en concreto, de la Delegación del Gobierno.
Señaló que el Ejecutivo local ya ha solicitado asumir las competencias de políticas activas de empleo ante lo que considera una incapacidad de la delegada del Gobierno para gestionar este ámbito y otros como sanidad o transporte. “Si ellos tienen las competencias y el presupuesto, lo que tienen que hacer es hacerlo directamente”, sostuvo.
Marín defendió que, si el Gobierno central considera prioritario un plan de empleo juvenil, podría ponerlo en marcha sin necesidad de pedir colaboración económica a la Ciudad. Puso como ejemplo la posibilidad de un programa para 1.500 jóvenes de Melilla, que el Ejecutivo local “aplaudiría” si se ejecutara con fondos estatales.
Financiación de los planes de empleo y crítica al nuevo modelo
El consejero se detuvo también en el cambio de sistema de financiación de los planes de empleo, que, según explicó, pasan de estar sufragados casi íntegramente por el Estado a exigir una aportación significativa a la Ciudad Autónoma. Indicó que el Gobierno local tendrá que asumir “en torno al 30 %” del coste total, cuando antes apenas asumía gastos menores, como el material.
Cuestionó que la Delegación del Gobierno acepte este nuevo modelo sin oponerse y la acusó de no defender los intereses de Melilla. A su juicio, los planes de empleo deberían financiarse con fondos estatales, del mismo modo que se cubren con cargo a los presupuestos generales otras infraestructuras como autovías o líneas de alta velocidad.
Marín concluyó pidiendo a la delegada que “se centre” en sus competencias en políticas activas de empleo y que impulse “ya” un plan específico para los jóvenes de la ciudad, en lugar de trasladar la responsabilidad a la administración local. Mientras tanto, insistió en que el Gobierno de la Ciudad continuará desarrollando sus propias líneas de actuación en turismo, innovación y Universidad, que considera esenciales para seguir reduciendo el paro y consolidar un modelo económico más sólido para Melilla.









Coloco y enchufe de cachorros allegados familiares y simpatizantes y contrataciones a dedo. Los 3 reales ejes de Imbroda Marín y el resto de sabandijas con el dinero de tod@s por supuesto.