Tras conocerse la respuesta de ENAIRE, el presidente en funciones, Miguel Marín, ha valorado el contenido de la carta y considera que llega tarde. A su juicio, las medidas que ahora se anuncian deberían haberse puesto en marcha hace años.
La carta fue enviada por el presidente Juan José Imbroda el pasado 11 de junio para trasladar su preocupación por las continuas cancelaciones y desvíos de vuelos en el Aeropuerto de Melilla debido a los problemas de baja visibilidad.
En la respuesta, firmada por el director general de ENAIRE, Enrique Maurer Somolinos, y fechada el 10 de julio, el organismo reconoce las dificultades que sufre la ciudad y asegura que ya trabaja con el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, la Dirección General de Aviación Civil y la Agencia Estatal de Seguridad Aérea para estudiar medidas que permitan mejorar la operatividad del aeropuerto.
El organismo también manifiesta su compromiso con la búsqueda de soluciones eficaces y se pone a disposición de la Ciudad Autónoma para seguir colaborando e informar de los avances que se vayan produciendo.
Marín recordó que la instalación de un sistema de aproximación aérea que reduzca las cancelaciones por baja visibilidad es una reivindicación histórica de Melilla. Señaló que el actual Gobierno de España lleva ocho años al frente del Ejecutivo y que las incidencias meteorológicas en el aeropuerto no son un problema nuevo.
El dirigente popular también recordó que hace cerca de tres años ya trasladaron estas demandas al secretario general de Transportes durante una reunión en la que abordaron tanto la conectividad aérea como la marítima de Melilla.
Según explicó, entonces reclamaron recuperar la conexión diaria con Almería, que actualmente opera solo tres días a la semana, además de insistir en la necesidad de implantar un sistema de aproximación que evitara las cancelaciones cuando se producen episodios de nubes bajas. Marín defendió que este tipo de tecnología ya funciona en otros aeropuertos y que su implantación en Melilla es "imperiosa".
Asimismo, aseguró que la Ciudad planteó la declaración de Obligaciones de Servicio Público para las rutas con Málaga y Madrid. El objetivo, explicó, era reducir el precio de los billetes, garantizar el mantenimiento de las conexiones actuales e incorporar aviones de reserva para responder tanto a averías como a incidencias meteorológicas.
Marín subrayó que todas estas propuestas ya fueron trasladadas hace años y lamentó que, hasta el momento, "no se ha hecho absolutamente nada".
Preguntado por si la Ciudad responderá oficialmente a la carta de ENAIRE, indicó que esa decisión corresponde al presidente Imbroda. No obstante, insistió en que el contenido del escrito representa una declaración de intenciones y defendió que "no estamos ahora para declaraciones de intenciones, estamos para actuaciones, y actuaciones urgentes e inmediatas".
El presidente en funciones concluyó reclamando que el sistema de aproximación aérea se implante cuanto antes para reducir unas cancelaciones que, según sostuvo, llevan años perjudicando a la conectividad de Melilla y a sus ciudadanos.








