María Milagrosa Reyes Pérez ha sido designada como autora del cartel anunciador de los actos y cultos en honor a la Virgen de la Victoria, patrona de Melilla. Con tan solo 21 años, esta joven melillense compagina sus estudios universitarios con su vocación artística y su profunda devoción, en una elección que, según reconoce, le llegó por sorpresa.
Actualmente cursa cuarto curso del doble grado de Magisterio y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en el Campus de Melilla de la Universidad de Granada. Además, trabaja de manera puntual los fines de semana, compatibilizando así su formación académica con pequeñas responsabilidades laborales. Sin embargo, es en el ámbito cofrade donde ha desarrollado una implicación constante en los últimos años.
Su nombramiento como cartelista no fue fruto de un concurso, sino de una designación directa por parte de la Junta de Gobierno de la congregación, de la que forma parte desde 2022. “Para mí fue una sorpresa”, explica Reyes, quien recuerda que llegó a una reunión tras salir de clase y ya se había propuesto su nombre como autora. Desde su incorporación, ha desempeñado funciones como vocal de comunicación y redes sociales, y en la actualidad asume el cargo de fiscal.
Aunque la elección no pasó por un certamen abierto, su interés por la cartelería no es reciente. La fotografía, heredada —según cuenta— de su padre, ha sido siempre una de sus grandes pasiones. De hecho, en 2024 ya participó en el concurso de carteles de la Agrupación de Cofradías, donde obtuvo una segunda mención de honor. “Intento transmitir lo que es la fe, mi devoción a las imágenes, a través de la fotografía”, señala.
El cartel, que no se presentará oficialmente hasta el mes de agosto, responde a un montaje fotográfico en el que ha trabajado durante varios días. Reyes opta por no desvelar detalles, pero sí adelanta que se trata de una obra en la que ha querido reflejar tanto la historia de la patrona como su propia visión personal. “Es una mezcla de lo que es la Virgen, su historia, y verme yo reflejada en ese cartel”, afirma.
Su proceso creativo ha sido ágil, aunque reconoce que, como en cualquier composición artística, ha requerido ajustes y decisiones constantes hasta dar con el resultado final. “Hay veces que dices: esto no me gusta aquí, mejor a la derecha o a la izquierda. Pero al final encuentras el cartel que quieres”, explica.
La vinculación de María Reyes con la Virgen de la Victoria viene desde la infancia. Recuerda con cariño su asistencia a las novenas en la iglesia de la Purísima y su presencia cada 8 de septiembre, vestida para la ocasión. Esa devoción se ha ido consolidando con el tiempo, influida también por la tradición familiar.
Su implicación dio un paso más al integrarse como portadora del trono, una experiencia que, aunque marcada por años sin procesión debido a la meteorología y posteriormente por la pandemia, reforzó su compromiso. Durante el periodo del COVID-19, participó en los turnos de guardia organizados en torno a la veneración de la imagen.
Para Reyes, el objetivo de su cartel es acercar la historia de la patrona a quienes no la conocen en profundidad y generar identificación entre los melillenses. “Creo que mucha gente que ha crecido al lado de la patrona se va a sentir identificada”, asegura.
Convencida de que el arte sigue siendo un vehículo fundamental para transmitir la devoción popular, defiende tanto la fotografía como la pintura como herramientas capaces de inmortalizar momentos y emociones. “Estoy capturando instantes que muchos guardan en la retina”, afirma.
De cara al futuro, no descarta repetir la experiencia si alguna otra cofradía vuelve a confiar en ella. “Hago mi trabajo con gusto, porque es mi hobby y transmito lo que quiero expresar”, concluye.








