Fue el Gobierno CpM-PSOE el que decidió contratar los servicios de Alvalop para las ludotecas melillenses, un dato que a menudo se obvia interesadamente ahora que el relato obliga a culpar al PP de que los trabajadores de la citada empresa no cobren sus mensualidades. De lo que se trata en estos últimos meses es de hacerse la foto en las protestas de estos profesionales que, con toda la razón y la justicia de su lado, exigen soluciones a la situación que desgraciadamente padecen. Pero lo importante en estos momentos es encontrar la forma de que esas personas cobren lo que se les adeuda, que no es poco.
El presidente Imbroda ha asegurado en ese sentido que se están estudiando fórmulas legales que permitan a la Ciudad Autónoma pagar los salarios de manera directa a estos empleados. El interventor, el técnico de máximo rango en la administración melillense, está estudiando las distintas posibilidades que pueden aplicarse, siempre y cuando no se contravenga la legislación y no se produzcan situaciones de prevaricación o malversación de fondos públicos.
Lo que hay que entender es que la administración es un monstruo de muy lento funcionamiento, que aplica normas muy estrictas en lo que a los contratos públicos se refiere. Una cosa es exigir una rescisión urgente de la relación contractual y otra muy distinta que pueda hacerse sin incurrir en una falta administrativa o, lo que es peor, incluso en un delito.
Hace tiempo que el Gobierno viene trabajando en romper el contrato con Alvalop, pero está obligado a cumplir los plazos, la legislación aplicable al caso y la jurisprudencia del Supremo con respecto a la ruptura de los compromisos. De hecho, el propio Imbroda ha pedido ya por escrito al Consejo de Estado un dictamen urgente para poder suprimir los contratos de las dos ludotecas cuyos trabajadores no han cobrado aún. Se entiende que en cuestión de un mes o mes y medio, este órgano debe pronunciarse. Y a partir de ahí, se acabará con Alvalop.
Por cierto, esta empresa, cuya sede está radicada en un pueblo de Pontevedra, ha sido objeto de una profunda investigación por parte del Ejecutivo melillense. Aunque Imbroda no ha querido dar detalles sobre lo que se han encontrado en esas pesquisas, sí ha adelantado que incluso están dispuestos a viajar a Galicia para poner sobre la mesa allí cuál está siendo la gestión de Alvalop en Melilla, lo cual lleva a considerar la posibilidad incluso de que el Gobierno local está por la labor de destapar cómo es su funcionamiento ante las autoridades gallegas.








