Un creciente número de melillenses ha alzado la voz para denunciar la precaria situación de conectividad entre Melilla y Almería, especialmente durante los fines de semana. Las críticas se centran en los horarios actuales de los vuelos en el marco de las Obligaciones de Servicio Público (OSP), y la total inexistencia de servicios marítimos durante los sábados y domingos, situación que, según afirman, les deja prácticamente incomunicados con el resto del país.
“Actualmente, el único vuelo disponible los sábados desde Melilla a Almería llega a las 21:30 h, y el vuelo de regreso parte el domingo a las 7:00 h. Esto hace imposible que un melillense pueda disfrutar de un fin de semana en Almería, pues no se dispone ni de una tarde completa ni de una noche adecuada, y el regreso debe hacerse a una hora extremadamente temprana”, señala un ciudadano melillense a través de la red social de Facebook.
La situación, lejos de limitarse al transporte aéreo, también afecta al marítimo: no hay ferris operando en la ruta Melilla-Almería durante los fines de semana, lo que priva a la ciudadanía de cualquier alternativa razonable para viajar. “Nos sentimos aislados, ignorados y maltratados por las instituciones responsables de garantizar una conectividad digna y funcional”, denuncia el post, que reclama una revisión urgente de los horarios de los vuelos y el restablecimiento de los servicios marítimos en fin de semana.
Una conexión estratégica sin respaldo suficiente
Melilla depende exclusivamente del transporte aéreo y marítimo para su conexión con la península, ya que, al tratarse de una ciudad autónoma situada en el norte de África, no cuenta con otras infraestructuras terrestres que faciliten su movilidad. La línea aérea Melilla-Almería fue incluida en el régimen de Obligación de Servicio Público (OSP) precisamente para asegurar una conexión mínima con esta ciudad andaluza, al igual que ocurre con las rutas hacia Sevilla y Granada.
No obstante, los ciudadanos sostienen que la implementación actual de dicha OSP no cubre las necesidades reales. La frecuencia mínima exigida por la Orden TRM/951/2024 es de ocho vuelos semanales, una cifra que se cumple formalmente, pero que no soluciona el problema de los fines de semana, el momento en que muchas personas desean o necesitan viajar.
Medida para garantizar la conectividad en rutas de baja densidad
Las líneas de Obligación de Servicio Público (OSP) fueron aplicadas en rutas como las de Sevilla, Granada y Almería debido a la baja rentabilidad que representa operarlas en condiciones de mercado. Esta herramienta permite asegurar la conectividad aérea en territorios donde el volumen de pasajeros no es suficientemente elevado para atraer operaciones comerciales regulares.
En el caso concreto de la ruta con Almería, la Orden TRM/951/2024 establece un mínimo de ocho frecuencias semanales. A partir de este umbral, queda en manos de la aerolínea evaluar si existen condiciones de demanda que justifiquen una ampliación de frecuencias.
El marco regulador europeo permite a los Estados miembros limitar parcialmente la libertad de operación aérea mediante la imposición de obligaciones de servicio público. Estas obligaciones se definen como aquellas que se imponen a los servicios aéreos regulares entre aeropuertos de la Unión Europea y regiones periféricas o en desarrollo, o en rutas de baja densidad, cuando se considera que son esenciales para el desarrollo económico y social de dichos territorios.
Estas obligaciones solo pueden imponerse cuando es necesario asegurar servicios que cumplan con criterios mínimos de continuidad, regularidad, capacidad y tarifas, y que no serían garantizados si se atendiera únicamente al interés comercial. Su propósito principal es facilitar la movilidad de los ciudadanos que residen en zonas alejadas o con dificultades estructurales, para quienes el transporte aéreo constituye un elemento clave de conexión.
Indignación ciudadana: “No pedimos privilegios”
Los melillenses insisten en que no están reclamando un trato especial, sino un derecho básico: poder desplazarse con libertad dentro de su propio país. “No pedimos privilegios, pedimos algo tan básico como poder movernos con libertad y dignidad”, subraya la carta, que ha sido firmada de forma simbólica por “un melillense olvidado, como tantos que ya estamos cansados de ser tratados como ciudadanos de segunda”.
Para muchos residentes, la falta de opciones durante los fines de semana también tiene implicaciones económicas y familiares.
¿Soluciones en el horizonte?
Aunque, se remite a la rentabilidad de las rutas y a la voluntad de las compañías aéreas, las voces ciudadanas reclaman una intervención más decidida del Estado para garantizar una movilidad razonable desde Melilla hacia la península, especialmente en una ruta que ha demostrado históricamente su valor estratégico y social.
Mientras tanto, la frustración continúa creciendo entre una ciudadanía que se siente olvidada. “Melilla necesita soluciones ya”, concluye el post. Y con el verano en marcha, esa necesidad se hace más urgente que nunca.









Por necesidades familiares me desplazo con frecuencia a Almería y estos días no hay camarotes ningún día para venir en ferry a Melilla y hay días que ni tan siquiera butacas....es decir, todo el barco vendido...para viajeros OPE de origen marroquí que están como locos comprando las plazas para Melilla para ahorrarse 300 € a sabiendas que luego irán de víctimas por el colapso en frontera y todo lo demás. Y mientras tanto...los ferrys a Nador medio vacíos. Y todo ello en una situación en la que hemos pasado de 4 barcos a 2.
Y los fines de semana durante el año sin ferry a Almería condenando al residente.
Estos políticos carecen de lo que tienen que tener por decirlo en tono suave....todos sin excepción incluyendo al presidente de la AP que va a destrozar la Dársena para que se lucren unos listos.
Yo creo que en cuanto caiga el régimen Sanchista, Melilla podrá empezar a levantar cabeza. No son esfuerzos, romper algo es muy fácil y arreglarlo muy difícil. Recordar también que la conectividad con Málaga está reventada, con unos horarios peor que nunca. Y Melilla señores, fue parte de Málaga hasta no hace tanto. Es como si a Torremolinos que fue parte de la capital Malagueña le quitasen el cercanías y la autovía para llegar. Pues eso han hecho con Melilla. Marruecos encantado de que los españoles se tengan que ir de aquí. Pero teniendo claras las cosas y luchando por ellas, se puede arreglar.