Llegaron el pasado jueves y se instalaron en el albergue de Llanes. Desde entonces, cada llamada del puesto de mando avanzado era una orden que seguían sin pestañear. Han estado en todos los frentes que se les ha pedido, a cualquier hora, en cualquier lugar. Y la noche del martes al miércoles, como colofón a su paso por esta tierra, lo dieron todo una vez más.
Mientras otros dormían exhaustos, ellos tomaron el turno final desde las 10 de la noche y hasta las 5 de la madrugada protegiendo San Martín de Castañeda, un pueblo con nombre de postal que podía haber pasado al recuerdo por las llamas. Pero no. Estuvieron allí y dieron todo lo que podían hasta las 9:30 de la mañana, momento en el que, exhaustos pero satisfechos, regresaron a Llanes para recoger sus enseres y emprender el camino de vuelta a Melilla.
Se fueron en silencio, igual que llegaron, con el objetivo y con el deber cumplido, sin buscar aplausos. Pero desde Zamora News, desde Sanabria y desde cada persona que ama aquella tierra, quieren gritar un gracias tan fuerte como el rugido del fuego que vinieron a vencer. “Gracias por cruzar medio país, desde el norte de Africa para ayudarnos, gracias por dejaros la piel, a vuestras familias que os han seguido nos consta desde tan lejos para cuidar de nuestra sierra, que ya es vuestra también, gracias por demostrar que los kilómetros no importan cuando el corazón sabe a compañerismo y solidaridad”, señala el periódico.
“Vuestra huella no la borrará ni el agua ni las cenizas. Esta tierra os lleva dentro. Hasta pronto, hermanos de Melilla”, concluye el artículo.









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