El Tribunal de Cuentas ha detectado "deficiencias relevantes" en la gestión de la empresa pública Emvismesa durante el ejercicio 2023, según el informe de fiscalización de la Cuenta General de la Ciudad Autónoma de Melilla, aprobado este pasado jueves. Aunque el órgano fiscalizador concluye que las cuentas reflejan en términos generales la imagen fiel de la situación económica, financiera y patrimonial, advierte de diversas salvedades relacionadas con el control del inmovilizado y la actividad de esta sociedad pública.
Uno de los aspectos más destacados del informe es la denegación de opinión en la auditoría de las cuentas de Emvismesa. El Tribunal de Cuentas indica que no ha sido posible verificar partidas relevantes de su información económico-financiera, lo que evidencia limitaciones en los procedimientos de control. Esta situación se vincula, además, a deficiencias en el seguimiento del encargo de gestión en materia de vivienda realizado por la Administración General.
Como consecuencia, el informe señala que existe incertidumbre respecto a los ingresos y gastos asociados a dicha actividad, lo que afecta a la fiabilidad de la información contable de la empresa pública. Estas incidencias se suman a otras debilidades detectadas en el conjunto de la gestión económico-financiera de la Ciudad Autónoma.
En este sentido, el Tribunal vuelve a advertir que la Administración General no dispone de un inventario completo y actualizado de su inmovilizado, una circunstancia ya señalada en ejercicios anteriores. Esta carencia ha impedido aplicar procedimientos adecuados para comprobar la realidad de los saldos reflejados en el balance.
En términos globales, la Cuenta General de 2023 presenta un activo total agregado de 1.184 millones de euros y un patrimonio neto de 1.012 millones, con un resultado económico-patrimonial positivo de 54 millones. El presupuesto inicial del sector público administrativo ascendió a 358,6 millones de euros, con una ejecución del gasto de 342,6 millones.
El informe también recoge la baja ejecución de los fondos Next Generation EU, lo que ha generado desviaciones de financiación relevantes. Asimismo, identifica debilidades en el sistema de control interno, entre ellas la ausencia de auditoría pública de las cuentas anuales de los organismos autónomos por parte de la Intervención de la Ciudad.
Por último, el Tribunal de Cuentas pone de relieve el limitado grado de cumplimiento de las recomendaciones formuladas en informes anteriores. Por ello, reitera aquellas que siguen pendientes y plantea nuevas medidas orientadas a reforzar el control y la gestión económico-financiera de la Ciudad Autónoma de Melilla.









Esto pasa por poner a cualquiera al frente de una sociedad pública. Ineptos que no saben hacer la o con un canuto más allá de arreglar cuatro cables con un título de FP. Una vergüenza.