El Grupo de Regulares de Melilla número 52 ha realizado recientemente una serie de maniobras en la base Alfonso XIII y el campo de tiro de Rostrogordo. También participaron tiradores de precisión y vehículos VAMTAC ST5, diseñados para operaciones de movilidad táctica en distintos tipos de terreno.
Según informó El Debate, entre el armamento de que dispone el Grupo de Regulares están los Spike LR2, que son una de las incorporaciones más modernas en el arsenal del Ejército español. Su tecnología permite al operador designar objetivos de forma remota y atacar tanto desde posiciones estáticas como en movimiento.
En paralelo, Ceuta también ha sido escenario de movimientos similares. De acuerdo con la información publicada por Vozpópuli, unidades del Ejército han intensificado su entrenamiento en las últimas semanas. Aunque el Ministerio de Defensa no ha emitido una relación directa entre estos ejercicios y ninguna amenaza específica, la simultaneidad de las actividades ha llamado la atención de la prensa marroquí.
Medios del país vecino han interpretado estos despliegues como una demostración de fuerza. Algunos artículos han sugerido que España estaría lanzando un mensaje implícito sobre su control militar en las dos ciudades autónomas. Estas lecturas se producen en un contexto regional marcado por la sensibilidad histórica en torno a la soberanía de Ceuta y Melilla, cuya pertenencia a España no es reconocida por Marruecos.
Las maniobras realizadas por los Regulares de Melilla se enmarcan en la preparación operativa anual, orientada a garantizar la capacidad de respuesta de las fuerzas desplegadas en entornos urbanos, costeros y fronterizos. El uso de tiradores de precisión busca mejorar la eficacia en intervenciones en espacios reducidos o con alto riesgo táctico, según explican fuentes militares en el propio contenido publicado por los medios nacionales.
En el caso de Ceuta, el artículo de Vozpópuli señala que la presencia de vehículos blindados ligeros, maniobras de patrulla y simulaciones de respuesta rápida forman parte del entrenamiento destinado a mantener el estado operativo de las unidades destacadas en la ciudad.
Tanto Ceuta como Melilla cuentan con una estructura militar estable, con unidades de infantería ligera, vigilancia costera y control del espacio aéreo. Estas ciudades, por su situación en el norte de África, mantienen una posición estratégica que requiere, según los planes de Defensa, un nivel de adiestramiento continuo para sus efectivos.
Pese a las interpretaciones surgidas en la prensa del país vecino, no se ha producido ningún comunicado oficial por parte de Marruecos ni del Gobierno español. Tampoco se ha informado de ninguna modificación en los protocolos de seguridad o en los niveles de alerta en las zonas implicadas.
Los ejercicios con misiles Spike LR2 que se realizan habitualmente en la península son, sin duda, uno de los aspectos que más interés generan entre los expertos. Este sistema de origen israelí permite a los operadores lanzar proyectiles guiados con alta precisión, lo que multiplica las capacidades defensivas y disuasorias del Ejército.
La cobertura informativa sobre estas maniobras evidencia que cualquier movimiento militar en Ceuta y Melilla sigue siendo observado con atención. La situación geoestratégica de ambas ciudades, unida al debate recurrente sobre su estatus político, hace que incluso las operaciones rutinarias puedan tener una repercusión internacional destacada.








