El acceso al sistema sanitario público en Ceuta y Melilla continúa enfrentando importantes obstáculos, siendo las listas de espera el principal problema identificado por la mayoría de la ciudadanía. Esta percepción generalizada refleja una realidad marcada por complicaciones persistentes que dificultan la atención médica en condiciones adecuadas.
Entre las principales barreras detectadas se encuentra la dificultad para conseguir citas médicas, tanto de forma presencial como a través de canales digitales. Esta situación afecta al 65% de los ciudadanos en Ceuta y alcanza al 79% en Melilla, evidenciando una limitación significativa en el acceso inicial al sistema. A esta problemática se añaden los cambios frecuentes de médico asignado, una circunstancia que impacta al 44% de los ceutíes y al 49% de los melillenses, generando una falta de continuidad en la atención sanitaria.
Asimismo, la comunicación con el personal sanitario se presenta como otro de los puntos críticos. El 44% de los usuarios en Ceuta y el 45% en Melilla manifiestan dificultades para contactar con profesionales de la salud, lo que contribuye a un escenario que muchos perciben como un bloqueo estructural del sistema.
La atención especializada se sitúa como uno de los servicios más afectados por estas carencias. Casi la mitad de los ciudadanos considera inadecuados los tiempos de espera para acceder a especialistas, con un 47% en Ceuta y un 42% en Melilla calificando estas demoras como “totalmente inaceptables”. Esta situación convierte, en muchos casos, el acceso a este tipo de atención en un proceso complejo y, para algunos, prácticamente inalcanzable.
Las dificultades no se limitan únicamente a la atención especializada, sino que se extienden a otras fases clave del proceso asistencial. En el caso de las pruebas diagnósticas, el 37% de los ciudadanos en Ceuta y el 40% en Melilla expresan valoraciones negativas, reflejando un grado notable de insatisfacción. Por su parte, las intervenciones quirúrgicas también presentan cifras preocupantes, con un 26% de opiniones desfavorables en Ceuta y un 24% en Melilla.
Alto coste emocional
La necesidad de desplazarse fuera del lugar de residencia para recibir atención médica tiene consecuencias que van más allá del ámbito sanitario. Estos traslados implican un impacto considerable a nivel personal, familiar y emocional. Según señaló la directora de Opinión Pública de Ipsos, Silvia Bravo, en declaraciones a Servimedia, el 66% de los ciudadanos en Ceuta y el 60% en Melilla aseguran que esta situación ha afectado de manera significativa a su vida cotidiana.
Este dato pone de manifiesto el coste humano asociado a la falta de recursos sanitarios suficientes en el entorno cercano. La imposibilidad de recibir determinados tratamientos en la propia ciudad obliga a muchos pacientes a reorganizar su vida diaria, con las dificultades añadidas que ello conlleva.
En este contexto, la voz de la ciudadanía refleja con claridad el malestar existente. Un vecino entrevistado resumía la situación señalando la necesidad de adoptar medidas que permitan reducir las listas de espera, incrementar el número de especialistas disponibles y mejorar la atención en áreas como la oncología, evitando así los desplazamientos forzosos a otros territorios.
Sanidad privada
Ante estas limitaciones, una parte significativa de la población opta por recurrir a la sanidad privada como alternativa para acceder a la atención médica. Según los datos recogidos, el 45% de los residentes en Ceuta y el 30% en Melilla cuentan con un seguro médico privado, lo que evidencia una tendencia creciente hacia este tipo de servicios.
Este recurso pone de relieve las dificultades del sistema público para absorber la demanda asistencial en condiciones satisfactorias, empujando a muchos ciudadanos a buscar soluciones fuera del ámbito público.
El estudio titulado ‘Percepción de la sanidad pública en Ceuta y Melilla’ ha sido elaborado por Ipsos mediante entrevistas telefónicas (metodología CATI), con una muestra de 400 personas mayores de 18 años representativas de la población de ambos territorios. Los resultados reflejan una percepción ampliamente compartida sobre las limitaciones actuales del sistema sanitario y los desafíos pendientes para garantizar un acceso equitativo y eficaz








