El pasado mes de junio se presentaron las obras de remodelación integral del área infantil del Parque Hernández, una actuación impulsada por la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza con una inversión de 700.000 euros. El objetivo de esta intervención es modernizar por completo el espacio, adaptándolo a la normativa ISO vigente en materia de seguridad y accesibilidad. Aunque inicialmente se estimó una duración de tres meses, los trabajos han sufrido retrasos, lo que ha prolongado la ejecución más de lo previsto.
En la puerta del recinto, un cartel anuncia "área infantil en restauración a partir del 20 de mayo. Estamos trabajando por su seguridad". Las obras, que estaban previstas finalizar durante el mes de septiembre, se han alargado en el tiempo. En el interior se aprecian los diferentes columpios ya levantados en su totalidad, sin embargo, quedan detalles por culminar.
El consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, confirmó a El Faro que las labores se encuentran ya en su fase final, pues a lo largo de la semana, “tenemos previsto terminar con todo”, señaló. De la misma forma, el consejero destacó que “si es posible y, no nos encontramos con inconvenientes de última hora, la semana siguiente inauguramos”. Ventura precisó que únicamente resta “finalizar el suelo, colocar las sombras y realizar algunas reparaciones menores del muro".

Características de la zona infantil
El nuevo parque infantil ofrece una experiencia renovada y adaptada, con una capacidad de hasta 500 niños. Entre sus principales atractivos destaca un gran castillo de 16 metros de altura, capaz de albergar a 300 pequeños al mismo tiempo, además de un barco con capacidad para 87 personas y juegos inclusivos pensados para niños con diversidad funcional.
El espacio contará con amplias zonas de sombra, tanto naturales como artificiales, que aprovecharán la proyección de los árboles y estructuras de lona. La iluminación será LED, eficiente y sostenible, garantizando el uso del área durante las horas de menor luz. Además, el nuevo suelo, compuesto por césped artificial y materiales acolchados, minimizará los riesgos en caso de caídas.
Pensando también en los acompañantes, el recinto dispone de bancos, papeleras y mobiliario urbano renovado, junto a algunos elementos que permitirán el juego conjunto entre padres e hijos, promoviendo así la participación intergeneracional. Con esta reforma, el Parque Hernández se consolida como un punto de encuentro para las familias melillenses.






