No hay mayor acto de nobleza y heroicidad que el de dar tu propia vida a los demás. De vez en cuando, conviene detenerse en esta ajetreada vida para pararse a pensar un poco en ello. Por ese motivo, y para honrar la memoria de quienes efectuaron dicho acto de entrega en contra de la barbarie del terrorismo en el seno de la Policía Nacional, este cuerpo instauró el pasado año el ‘Día de las Víctimas del Terrorismo en la Policía Nacional’, una conmemoración a nivel nacional que desde el 2024 tendrá lugar cada 16 de junio. Este viernes fue presentado el de 2025 en la Jefatura Superior de Policía de Melilla por la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, y el jefe superior de la Policía Nacional melillense, José Antonio Togores.
Togores agradeció la compañía de la delegada y precisó que para la institución que comanda este recuerdo para que las víctimas no caigan en el olvido es muy importante. “Se ha convertido en la tercera celebración de la Policía Nacional porque consideramos que es un deber y que todos los ciudadanos deben rendir homenaje a los 188 policías nacionales que en los últimos sesenta años dieron su vida en defensa de la paz y de la libertad”, apostilló.
Recordó que es el tercer acto en el escalafón tras el del 13 de enero, cuando se celebra el aniversario de la creación del cuerpo, que va ya por los 200 años de vida. En octubre, añadió, llega el Día de la Policía por la conmemoración de los Ángeles Custodios, sus patronos. “Para nosotros es importante que la ciudadanía perciba que son días en los que tenemos que celebrar el trabajo que realizamos y aquello que la sociedad nos demanda”.
El jefe superior de la Policía Nacional de Melilla puso en el mapa esta tercera fecha señalada en el calendario para su gremio, un 16 de junio que tuvo su origen y razón de ser por el asesinato de María José García Sánchez, que murió con apenas 23 años en Zarauz, provincia de Guipúzcoa, asesinada por ETA el 16 de junio. Fue una de las primeras víctimas que cayeron a manos de la banda terrorista en este cuerpo policial.
Pero Togores también destacó dos nombres más, ambos melillenses. El de Diego García Calderón, en 1982 con 34 años, asesinado por el GRAPO; y Juan José Visiedo Calero, a quien se le privó de la vida en Pamplona en 1984, con 26 años, víctima de ETA. “Dos hombres jóvenes que estaban prestando servicio en bien de la sociedad y que fueron vilmente asesinados. Sus nombres están en el monolito que Melilla tiene en la Plaza de la Constitución”.
Parque Hernández, no Plaza de España
El mando policial avisó de que este año el homenaje no tendrá lugar como el año pasado en la Plaza de España sino que se traslada al Parque Hernández, debido a las obras de la primera. Será un acto muy parecido al inaugural, con invitados institucionales, policiales y al apoyo de la Comandancia General para contar con la banda de música. Lo más decisivo de todo, como significó, que “se van a leer los 188 nombres de los policías fallecidos con el fondo de una música tranquila para que todos tengamos el recuerdo de ellos”.
En el acto tomarán la palabra el propio jefe superior de la Policía Nacional y la delegada del Gobierno. “Será un acto sencillo. No es un día de celebración sino de pena por los caídos, con la bandera y el himno en su honor, pero sí de reconocimiento y orgullo”.
La delegada del Gobierno intervino también en la presentación del acto y el cartel que lo publicita en la Jefatura Superior. Señaló que el 16 de junio será un día de especial relevancia “porque es un momento de recuerdo para todas las personas que dieron su vida en acto de servicio. Es importante que les dediquemos un día a ellos y a su memoria, que podamos honrarlos y mantener vivo su recuerdo”.
Sabrina Moh animó a la ciudadanía melillense a participar de la convocatoria el lunes a las 20.00 horas en el Parque Hernández. “Animo a la ciudadanía para que participen y honren a las víctimas caídas. Me gustaría agradecer a todas las personas que se involucran en estos actos y en especial en éste de la Jefatura Superior de Policía. Hay que hacerlo con profesionalidad pero también con cariño porque su recuerdo debe permanecer imborrable en nuestra memoria y la de la historia de la Policía Nacional”.
La delegada profundizó en la necesidad de que estas conmemoraciones tengan continuidad tras su estreno del pasado año de forma que estas fechas sigan manteniéndose vivas.
Una celebración que vino para quedarse
La Dirección General de la Policía instauró en enero del pasado año el ‘Día de las Víctimas del Terrorismo en la Policía Nacional’ para honrar a las víctimas del terrorismo del cuerpo y a sus familiares. Un acto que tendrá lugar en todos aquellos lugares de España con presencia de la Policía Nacional. Y lo hizo con la intención de que no fuera una conmemoración pasajera sino duradera en el tiempo. Por ello, se efectuará todos los años en la fecha del 16 de junio, fatídico día en el que la organización terrorista ETA asesinó a la inspectora jefa María José García Sánchez, en Zarauz (Guipúzcoa) en ese mismo día de 1981.
Se trata del tercer gran evento institucional que celebre anualmente la Policía Nacional, después del aniversario de su creación, el 13 de enero, y la festividad de sus patronos, los Santos Ángeles Custodios, el 2 de octubre.
Los actos conmemorativos del «Día de las Víctimas del Terrorismo en la Policía Nacional» tienen por objeto mostrar reconocimiento y gratitud, así como preservar y mantener viva la memoria de las víctimas del terrorismo en la Policía Nacional.







Encontraba me, hoy sobre las 12 horas, paseando por el Parque Hernández, cuándo coincidí con el ensayo, para un acto a los caídos, por terrorismo, de la Policía Nacional, que se llevará a efecto a las 20 horas, in situ, y al anunciar la entrada de la autoridad al acto, con una voz muy imperativa de mucha profundidad, me vino a la cabeza; que en la antigüedad, al tiempo que hacían acto de presencia, las mayores autoridades, se le ensalzaba en sus elevadas virtudes, así como en sus posibles, llevando otro al lado que le iba diciendo, que eso era terrenal, que no se dejara seducir y llevar por el mundano proceder. En la actualidad, esto último ha caído en desuso, resumiéndose cuando se anuncia para que sea bien oída por el público, la presencia de la autoridad llegada, sin nadie que la aclame, más que el cortejante, que con cierta pleitesía le acompaña al lugar que ha de ocupar en la ceremonia.
Hemos mejorado, hoy día no existe la vanidad, tan decadente en otras épocas
Con todos mis respetos y consideración, la honestidad de promover un acto, en el que se homenajeé a los caídos por el terrorismo, invocando se les haya concedido ¡Honor! y ¡Gloria!, es, y será un acto totalmente loable. Pero permítanme que pregunte: para cuándo será un acto que reúna conjuntamente a todos los españoles, por todos los caídos por el terrorismo en toda España, y no por apartados o grupos independientes
Con todos mis respetos y consideración, la honestidad de promover un acto, en el que se homenajeé a los caídos por el terrorismo, invocando se les haya concedido ¡Honor! y ¡Gloria!, es, y será un acto totalmente loable. Pero permítanme que pregunte: para cuándo será un acto que reúna conjuntamente a todos los españoles, por todos los caídos por el terrorismo en toda España, y no por apartados o grupos independientes.
Con todos mis respetos y consideración, la honestidad de promover un acto, en el que se homenajeé a los caídos por el terrorismo, invocando se les halla concedido ¡Honor! y ¡Gloria!, es, y será un acto totalmente loable. Pero permítanme que pregunte: para cuándo será un acto que reúna conjuntamente a todos los españoles, por todos los caídos por el terrorismo en toda España, y no por apartados o grupos independientes.