Esta noche ha tenido un cierre a la altura de la celebración. Tras la actuación de Los Soniketes, que abrieron camino con su mezcla de raíces y frescura, llegó a las 23:00 el turno de Parecidos Razonables. La banda melillense demostró una vez más por qué se ha convertido en un referente local. Arrancaron con fuerza y no bajaron el ritmo en toda la velada.
Con la voz inconfundible de Lola Padial al frente, el grupo ha ofrecido un repertorio que ha viajado desde himnos del pop rock internacional hasta canciones que forman parte de la memoria sentimental de varias generaciones. La química entre Lázaro Cervantes y Omar a las guitarras, el bajo sólido de Juan Carlos Feliu, la batería incansable de Jesús Heredia y los teclados versátiles de Miguel Bravo ha construido un muro sonoro que ha envuelto a la plaza desde los primeros acordes.
En el repertorio sonaron clásicos de Queen, Bon Jovi, AC/DC, Adele, Alaska o Raphael, siempre con un sello propio que convertía cada versión en un homenaje personal y potente. El público ha respondido a la altura, coreando estribillos, aplaudiendo entre canciones y acompañando con palmas los momentos más intensos.
Uno de los instantes más emotivos de la noche ha llegado con ‘Somebody to Love’. La interpretación de Padial, sostenida por cientos de voces y luces de móviles iluminando el cielo, ha transformado el concierto en un coro que puso la piel de gallina a más de uno.
“Somos músicos de toda la vida de Melilla y lo que queremos es seguir compartiendo con la gente lo que nos apasiona”, había declarado Padial en otra entrevista. Su actuación fue la mejor confirmación de esas palabras. Complicidad, entrega y pasión que dejaron huella en las celebraciones por el Día de Melilla que quedará para el recuerdo.







