16 años después, la Selección Española de Fútbol vuelve a enfrentarse a las semifinales de un Mundial. La maldición de los cuartos ya es cosa del pasado y La Roja se verá las caras el próximo martes, a las 21:00 horas con Francia. Todo un duelo de titanes entre dos de las grandes favoritas de este torneo.
Los melillenses han seguido el partido de cuartos de final de la Copa Mundial de Fútbol entre España y Bélgica, que terminó con victoria española por 2 a 1 y se han unido a las celebraciones que han recorrido todo el país.
Cientos de personas se han dado cita en la Plaza de las Culturas para seguir el partido a través de la pantalla gigante instalada por la Consejería de Educación, Juventud y Deporte del Gobierno de la Ciudad Autónoma.
La cita mundialista ha coincidido con el concierto de la artista puertorriqueña De la Rose en la plaza de toros, enmarcado en el II Festival Joven. No obstante, el partido también se ha podido seguir a través de las pantallas gigantes instaladas dentro del coso taurino para el concierto.
La Plaza de las Culturas ha revivido esta noche algunos de los grandes momentos de nuestra Selección, ya que este lugar acogió las retransmisiones de los partidos decisivos de las Eurocopas de 2012 y 2024, así como del Mundial de 2010; los últimos torneos donde La Roja vibró con fuerza. Miles de personas acudieron a cada uno de los encuentros de la Selección retransmitidos en este punto de la ciudad en anteriores torneos y las previsiones apuntan a una asistencia no menor el próximo martes. Quien sabe si también en la noche del domingo 19, pues los melillenses confían en La Roja.
Cánticos, bocinas, vuvuzelas y una emoción desbordante; un cóctel futbolero que ha sido la banda sonora de la Plaza de las Culturas durante más de 2 horas. Muchos aficionados melillenses han acudido preparados para la ocasión, con las camisetas de La Roja y los colores de la Bandera Nacional pintados en sus rostros.
A lo largo del partido, España fue encontrando espacios y alrededor de la media hora llegó el primer tanto, cuando Fabián Ruiz apareció atento para aprovechar un balón suelto y marcar el 1-0, un gol que en ese momento parecía confirmar que el partido estaba donde quería España.
Sin embargo, el fútbol no iba a ser tan sencillo, porque justo antes del descanso Bélgica encontró su momento en una jugada por banda que terminó en un centro al área y un remate de cabeza de Charles De Ketelaere que empató el partido, un gol que cambió bastante la dinámica porque llegó en el peor momento posible para España y además rompió su racha sin encajar goles en todo el torneo.
El júbilo de los presentes no se detuvo en ningún momento. Y es que la afición melillense no pudo permanecer en silencio ante un encuentro de tal calibre, con protestas ante cada falta y cánticos de ánimo a la selección.
Tras el gol de Mikel Merino, a dos minutos del 90, se ha desatado la locura. Ya en el minuto 97, el árbitro pitó el final y definitivamente, la Plaza de las Culturas estalló de alegría. No era para menos, pues la Roja está a sólo un paso de la final y la gloria mundialista.
Al final, la selección ha conseguido una victoria muy trabajada, más sufrida de lo que parecía al principio, pero que le ha metido en semifinales del Mundial donde se enfrentará a Francia. Todo ello confirma que La Roja no sólo sabe jugar bien, sino también competir.








