La Junta de Personal del Área de Salud de Melilla ha expresado públicamente su inquietud por la manera en la que el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) está comunicando la implantación de la jornada laboral de 35 horas tanto a la ciudadanía como a los propios profesionales sanitarios.
A través de un comunicado, los representantes sindicales consideran especialmente preocupante que sea el propio Gabinete de Prensa del Ingesa el encargado de trasladar una información que califican de “parcial” y “sesgada”, al entender que se está ofreciendo una imagen interesada de la medida mientras, según denuncian, se omiten las consecuencias negativas que tendría para distintos colectivos de trabajadores.
La Junta de Personal sostiene que la propuesta planteada actualmente por la Administración no supone una mejora efectiva de las condiciones laborales y, por el contrario, implicaría una merma de derechos consolidados para numerosos profesionales del Área de Salud de Melilla, especialmente aquellos que desempeñan su labor en turnos de noche, servicios de atención continuada o jornadas especiales.
Entre los aspectos que más preocupan a los representantes de los trabajadores se encuentra la modificación del coeficiente de ponderación de la jornada nocturna. Según explican, este pasaría del tradicional 1,19 al 1,08, lo que consideran una reducción importante de derechos adquiridos históricamente por el personal que realiza guardias nocturnas.
Asimismo, denuncian una situación de desigualdad que afectaría al personal del 061 y del SUAP, colectivos que, aseguran, quedarían excluidos de cualquier ponderación de jornada. A juicio de la Junta de Personal, esta circunstancia generaría una discriminación respecto al resto de trabajadores dependientes del INGESA.
Otro de los puntos señalados por el comunicado es la eliminación del permiso compensatorio por trabajar los días 24 y 31 de diciembre. Los representantes sindicales afirman que se trata de un derecho del que venían disfrutando numerosos profesionales sanitarios desde hace años y cuya supresión consideran injustificada.
La Junta de Personal también critica que desde la Administración se estén utilizando permisos y derechos que ya se encuentran reconocidos legalmente para “inflar artificialmente” el alcance real de la implantación de la jornada de 35 horas. Según indican, esto distorsionaría la percepción sobre el impacto efectivo de la medida entre los trabajadores y la opinión pública.
En el comunicado también se cuestiona el proceso de negociación llevado a cabo por el Ingesa. Los representantes de los trabajadores lamentan la ausencia de una negociación “real y efectiva” en el marco de la Mesa Sectorial y acusan a la Administración de imponer de forma unilateral determinadas condiciones laborales.
A todo ello suman la falta de respuestas ante la escasez de profesionales y la sobrecarga asistencial que, según exponen, soportan distintos servicios sanitarios del Área de Salud de Melilla. Para la Junta de Personal, la reducción de jornada debería ir acompañada de medidas que permitan reforzar las plantillas y mejorar las condiciones de trabajo en los centros sanitarios.
Los representantes sindicales consideran “inadmisible” que desde los canales oficiales de comunicación institucional se presente esta propuesta como un “avance histórico” cuando, a su juicio, implica la pérdida de compensaciones laborales históricas, mantiene desigualdades entre colectivos y no aborda los problemas estructurales que afectan al sistema sanitario local.
En este sentido, defienden que la implantación de las 35 horas tendría que servir para favorecer de manera efectiva la conciliación laboral y familiar, aliviar la carga de trabajo de los profesionales y contribuir a una mejora de la calidad asistencial que se presta a los ciudadanos.
La Junta de Personal insiste en que la reducción de jornada no puede convertirse, según sostienen, en una vía para introducir recortes encubiertos de derechos laborales que afectan a distintos colectivos sanitarios.
Por último, el órgano de representación de los trabajadores asegura que continuará defendiendo una implantación “justa, real y negociada” de la jornada de 35 horas, reclamando además el mantenimiento íntegro de todos los derechos laborales de los profesionales del Ingesa en Melilla.








