La Guardia Civil de Melilla ha resuelto un nuevo caso de estafa telemática que pone de relieve la creciente sofisticación de los fraudes cometidos a través de aplicaciones de mensajería instantánea y plataformas de pago inmediato. En esta ocasión, el perjudicado fue un ciudadano que denunció haber sido víctima de una estafa por valor de 1.650 euros, tras ser engañado mediante mensajes recibidos por WhatsApp y transferencias realizadas a través de la aplicación Bizum.
La operación ha sido desarrollada por el Equipo @ de la Comandancia de Melilla, especializado en la investigación de delitos tecnológicos, en colaboración con su homólogo en Barcelona. Gracias a las gestiones telemáticas y bancarias practicadas, los agentes consiguieron identificar y localizar al presunto responsable, un hombre residente en Melilla, que ya ha sido imputado por un delito de estafa online. La investigación continúa abierta.
Según se detalla en la denuncia y ha podido constatar la Guardia Civil, el fraude comenzó cuando la víctima fue contactada por un usuario a través de WhatsApp. El estafador le ofrecía la posibilidad de obtener ganancias rápidas a cambio de realizar tareas simples desde el teléfono móvil. Esta modalidad de captación, cada vez más común, aprovecha la inmediatez de las plataformas de mensajería y la confianza generada por una primera fase del engaño en la que sí se producen pequeños ingresos.
En este caso, el perjudicado recibió pagos por realizar algunas de esas tareas, lo que generó una falsa sensación de seguridad y fiabilidad. Posteriormente, fue animado a realizar supuestas inversiones de mayor cuantía, que prometían generar beneficios mucho más elevados. Para ello, debía realizar transferencias a través de Bizum, enviando el dinero a cuentas facilitadas directamente por los estafadores.
El método empleado consistía en simular el funcionamiento de una supuesta plataforma de inversión online, que en realidad no existía. Se trataba de una página o sistema ficticio que mostraba beneficios acumulados falsos. Cuando la víctima intentó recuperar el dinero invertido, los estafadores le exigieron un pago adicional bajo el pretexto de liberar el capital generado. Al negarse a efectuar esta última transferencia, perdió toda la cantidad enviada: 1.650 euros.
Las pesquisas desarrolladas por la Guardia Civil permitieron rastrear los movimientos bancarios y los registros digitales asociados, lo que derivó en la identificación del presunto autor como receptor de parte de los fondos. Una vez localizado, ha sido puesto a disposición judicial. No se descartan nuevas actuaciones conforme avancen las diligencias.
Desde la Guardia Civil se ha emitido un recordatorio a la ciudadanía sobre la importancia de extremar la prudencia ante ofertas sospechosas o poco creíbles, especialmente aquellas que prometen beneficios inmediatos con escaso esfuerzo. También se recomienda no facilitar datos personales ni bancarios a través de medios no verificados, así como desconfiar de enlaces enviados por desconocidos en aplicaciones de mensajería.
Además, se insiste en la utilidad del servicio de Denuncia Telemática, que permite tramitar ciertas denuncias de forma íntegra por internet. A través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil o la página oficial www.guardiacivil.es, los ciudadanos pueden denunciar delitos como estafas informáticas, hurtos, daños o sustracción de vehículos. También pueden comunicar extravíos de documentación sin necesidad de acudir presencialmente a dependencias policiales. Aquellos que no dispongan de medios electrónicos pueden solicitar cita previa mediante la aplicación móvil Cita Previa AGE o acudir directamente a su puesto más cercano.
Este nuevo caso se suma a otros fraudes recientes detectados en Melilla. Uno de los más significativos fue el investigado el mes pasado, cuando otro hombre fue acusado de estafar 13.500 euros utilizando el conocido método del “hijo en apuros”. Ambos casos evidencian la necesidad de mantener una actitud crítica y alerta frente a los múltiples mecanismos que los delincuentes emplean para engañar y manipular a las víctimas.
La Guardia Civil mantiene su compromiso en la lucha contra el cibercrimen y seguirá impulsando actuaciones preventivas, informativas y operativas para frenar este tipo de delitos que afectan, en muchas ocasiones, a ciudadanos vulnerables o poco familiarizados con el entorno digital.








