La familia del menor que sufrió un grave accidente durante una clase de Educación Física en el IES Leopoldo Queipo ha presentado la anunciada demanda judicial contra la directora provincial de Educación, Elena Fernández Treviño, por una presunta vulneración del derecho fundamental a la intimidad del estudiante. Ello, después de que Treviño hablara públicamente sobre la situación sanitaria del menor, que cuenta con 13 años de edad. sin tener el consentimiento familiar.
El accidente tuvo lugar hace una semana en las instalaciones del instituto melillense, durante una actividad física en horario lectivo. El joven cayó tras enredarse el pie con la red de una portería en mal estado que se encontraba tirada en el suelo.
Como consecuencia del fuerte golpe, el menor perdió el bazo, tuvo que ser intervenido quirúrgicamente de urgenica y, según sus allegados, vivirá con secuelas permanentes. Los hechos generaron una fuerte conmoción social y abrieron un intenso debate sobre la seguridad, la atención médica y los protocolos de actuación ante emergencias en los centros educativos.
En declaraciones públicas posteriores al suceso, Treviño describió con detalle la naturaleza del accidente y la evolución del estado de salud del alumno, mencionando incluso que su vida no corría peligro y que estaba fuera de riesgo. Para la familia, esta exposición mediática vulnera el derecho a la intimidad y protección de datos personales del menor, protegidos legalmente por la Constitución y las normativas de protección de menores.
“La familia no autorizó en ningún momento que se compartiera esa información y menos aún a través de los medios de comunicación. Es un hecho grave que ha provocado aún más sufrimiento”, explicó la portavoz familiar. La denuncia ya ha sido presentada y se encuentra en proceso de admisión.
Defensa del profesorado
En medio de la polémica, el sindicato CSIF Educación Melilla ha emitido un comunicado oficial en el que expresa su total respaldo al profesorado implicado, al equipo directivo del centro y a la propia Dirección Provincial de Educación. En el texto, el sindicato lamenta “profundamente” el accidente y desea la pronta recuperación del alumno, pero también defiende la “profesionalidad, el rigor y la dedicación” con que actúan los docentes del IES Leopoldo Queipo.
Más allá del apoyo institucional, el CSIF reconoce abiertamente que no existen actualmente protocolos claros para afrontar situaciones como la ocurrida. “Consideramos imprescindible que la Administración educativa adopte medidas urgentes para garantizar la seguridad, la atención sanitaria y el bienestar del alumnado, mediante la incorporación de enfermeros escolares y la elaboración de protocolos de actuación ante accidentes y urgencias sanitarias”, señala el documento.
Este reconocimiento público llega después de las críticas de la familia, que denunció que su hijo no fue atendido con la rapidez y solvencia adecuada tras sufrir el accidente. Según relataron, el menor no fue inmovilizado a pesar del golpe en tórax y abdomen. Es más, ni siquiera se utilizó una camilla para ser conducido en ambulancia hasta el Hospital Comarcal. Esta situación ha reabierto el debate sobre la necesidad de contar con profesionales de enfermería en los institutos.
La noticia ha generado múltiples reacciones entre familias, sindicatos y responsables políticos. Mientras algunos sectores reclaman prudencia y respeto a los procedimientos de investigación, otros exigen responsabilidades por la gestión del incidente y las posteriores declaraciones públicas. La Delegación del Gobierno aún no se ha pronunciado sobre la demanda interpuesta.
El caso ha marcado un antes y un después en la comunidad educativa melillense, al poner sobre la mesa no solo la fragilidad del sistema ante emergencias, sino también los límites legales en la exposición pública de datos sensibles, especialmente cuando afectan a menores de edad.









El deber de la Dirección Provincial es informar a la ciudadanía en todo momento y eso es lo que Treviño hizo. Otra cosa es que el accidente debe ser investigado a fondo pues hay un menor gravemente herido, por supuesto que sí. Pero esa demanda no ayuda en absoluto a esclarecer nada.