El Faro salió a las calles a preguntar a sus habitantes sobre el significado que les provoca la celebración del Día de Melilla. Por unanimidad, los ciudadanos han opinado que se trata de un día para celebrar como melillenses, así como para reivindicar la historia de la ciudad.








Día, en que se ensalce la sublimación de los sentimientos, de una comunidad, para un bien común.