Las medidas que presentó el lunes el ministro José Ignacio Wert han servido en Melilla para convertir en legal lo que hasta ahora venía siendo normal a pesar de estar al margen de la ley. Hasta hace dos días la ratio de alumnos por aula estaba por encima del límite legal (25 ó 27 estudiantes) en demasiadas aulas de la ciudad. A partir de las palabras del titular de Educación, los problemas en los centros de la ciudad siguen siendo los mismos, pero aquéllos cuyas aulas acogan hasta un 20% más de alumnos sobre el máximo permitido hasta este lunes estarán ahora dentro de la ley. Lo estarán cuando aparezca publicado en el BOE el Real Decreto-Ley del Consejo de Ministros del próximo viernes con los cambios anunciados por Wert.
También habrá cambios en cuanto al número de horas lectivas (que se incrementarán) y en los plazos para cubrir bajas laborales de profesores (que se ampliarán). Muchos cambios en pocos días para que en Melilla todo continúe igual por un tiempo, al menos hasta que empecemos a ver la crisis por el retrovisor.
La educación en la ciudad estaba mal antes de que llegara la “desaceleración económica transitoria” (que era como le gustaba al presidente Zapatero llamar al actual panorama). Ahora, que la situación en las aulas empieza a estar dentro de la legalidad aunque siga siendo igual de calamitosa, la única esperanza es que no vaya a peor. El objetivo es que los centros escolares no superen ese nuevo límite, cuya sola mención por el ministro Wert ha llevado a padres y profesores del resto del país a amenazar con “una primavera caliente”. En las aulas de Melilla (en muchas de ellas) es verano y hace un calor “infernal”, según los sindicatos. Si para algo han servido las propuestas del ministro Wert, además de para ‘calentar’ los ánimos, es para demostrar que lo que sucede en algunos centros educativos de Melilla no es ni legal ni normal. A partir de este viernes será legal, pero continuará sin ser normal, al menos en el resto de España.







