El verano es una época asociada al descanso, las vacaciones y las celebraciones, pero también aumentan los riesgos en carretera. Las altas temperaturas, el consumo de alcohol o drogas y el uso frecuente del coche en trayectos largos o improvisados incrementan la posibilidad de sufrir accidentes de tráfico. Por ello, la Dirección General de Tráfico ha puesto en marcha una nueva campaña de intensificación de vigilancia contra el consumo de alcohol y drogas durante la conducción, que se extenderá hasta el próximo 20 de julio, coincidiendo con la operación salida de verano.
Bajo el lema "No corras, no bebas, no cambies las ruedas", la DGT pretende concienciar sobre los riesgos de una conducción bajo los efectos de estupefacientes y alcohol. La iniciativa cuenta con la colaboración de ASPAYM, la Federación Nacional de Lesionados Medulares y otras discapacidades físicas.
En una medida innovadora, los usuarios de ASPAYM -personas con lesión medular víctimas de accidentes de tráfico- acompañarán a los agentes durante los controles. "El voluntario de ASPAYM se acerca al vehículo retenido, trasladándole el mensaje común de la campaña, demostrando al mismo tiempo, con su presencia, las consecuencias y secuelas irreversibles de los actos imprudentes", ha explicado el jefe local de la DGT.
José Carlos Romero, jefe local de la DGT, ha presentado datos preocupantes sobre la incidencia del alcohol y las drogas en los accidentes mortales: "En el año 2023, que es el último año sobre el que se tienen datos consolidados, se produjeron 246 accidentes de tráfico con fallecidos en los que el factor consumo de alcohol o drogas o conjuntamente alcohol y drogas estuvo presente en un 26% de esos accidentes mortales".
Romero destacó que prácticamente un tercio de la siniestralidad lleva intrínseco el consumo de alcohol y drogas, "además de las distracciones y la utilización del teléfono móvil. Está incluso por delante de los excesos de velocidad".
La campaña intensificará los controles tanto en vías convencionales como en el casco urbano, informa Romero, ya que "los núcleos urbanos son un factor importante en la producción de accidentes. En nuestra ciudad será llevada a cabo por la Policía Local", señaló el responsable de la DGT.
Posible reforma normativa en 2025
Los resultados de estos controles han llevado a plantear una reforma normativa para 2025. Actualmente se encuentra en tramitación una proposición de ley, presentada por el Partido Socialista el pasado 18 de marzo, que fue aprobada en el Congreso con 177 votos a favor, 32 en contra y 135 abstenciones.
La propuesta busca reformar el artículo 20 de las normas de circulación para establecer el límite de alcohol permitido en sangre para todos los conductores en 0,2 g/l en sangre y 0,1 mg/l en aire espirado.
José Carlos Romero explicó la razón de mantener esta cifra mínima: "¿Y por qué no 0? Bueno, 0,2 es prácticamente equivalente a 0. ¿Y por qué se mantiene 0,2? Porque cabe la posibilidad de que algún conductor que no haya tomado nada de alcohol sea sometido a un control de drogas y dé positivo porque nuestro organismo puede generar algún tipo de partículas o de elementos que hagan que se dé lo que se llama un falso positivo. Se me ocurre, por ejemplo, pensar en una comida que haya sido guisada con algo de vino, cosa que suele ser frecuente en nuestra cultura culinaria".
El jefe local de la DGT concluyó que "0,2 es la tasa que parece ser que no está aún en vigor y no sé cuánto tiempo tardará en estar en vigor, pero parece ser que es la tasa que se va a establecer con carácter general que como insisto equivale prácticamente a una tasa de 0,0 desde la DGT, teniendo en cuenta que el alcohol y la droga es el segundo factor causante del accidente".








