La delegada del Gobierno, Sabrina Moh, acompañada por el jefe de la Unidad de Protección Civil y Emergencias de la Delegación del Gobierno, Mohamed Mohamed, visitó en la noche del pasado domingo la Estación Marítima de Melilla para comprobar de primera mano el desarrollo del proceso de embarque y desembarque en el marco de la Operación Paso del Estrecho (OPE).
Durante la visita, la delegada pudo constatar la labor de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en las tareas de inspección e identificación de personas, vehículos y mercancías. Moh ha resaltado la coordinación existente entre los diferentes actores implicados, con el foco puesto en dar la mejor respuesta posible al tránsito de viajeros.
En este sentido, ha subrayado el trabajo de inspección documental de la Policía Nacional para verificar la identidad y validez de documentos, así como la labor de control, vigilancia y fiscalización de la Guardia Civil, y del personal de aduanas en la inspección física de los vehículos.
Caída en las cifras
La OPE ha presentado este año caídas importantes en el número de pasajeros y vehículos que han utilizado la vía de Melilla para llegar a sus destinos en Marruecos. Esa situación se ha notado en los comercios más próximos a la frontera de Beni-Enzar, que han experimentado un descenso en sus ventas.
En el Autoservicio Abdelkader afirman haber notado el bajón en la llegada de viajeros de la OPE respecto al año pasado, "un 70 % menos de personas", según afirmaron desde este negocio de ultramarinos.
La principal muestra de ello, tal y como aseguraron, puede observarse en cómo los vehículos que bajan del barco ya no llegan a llenar la calle General Villalba. Y es que si bien en años anteriores ello suponía que los viajeros se acercaran a comprar productos de todo tipo a este negocio, actualmente "no entra nadie de la OPE".
Además, consideran que el hecho de que los coches estacionen en los terrenos del antiguo cuartel de Valenzuela, contiguos al perímetro fronterizo, hace que prácticamente ningún viajero quiera moverse hasta este negocio. "Los han llevado muy lejos y nadie viene hasta aquí para comprar, por si tienen que mover el coche".
La gente sí se acerca hasta el kiosko la frontera, ubicado frente a la rotonda del perímetro fronterizo. Sin embargo, aquí también han percibido una reducción en las ventas respecto a otros años. En lo relativo a la OPE, en este carrillo alegan que también han notado una bajada en el número de viajeros. Según han manifestado, muchos han preferido desplazarse este año directamente a Marruecos y "lo estamos notando", subrayaron.








