En la tarde del pasado 13 de junio, festividad de San Antonio de Padua, la Congregación de Nuestra Señora de la Victoria celebró una solemne Eucaristía en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús con motivo del LXXVIII aniversario de la Coronación Canónica de la Patrona de Melilla.
La Santa Misa, oficiada por el reverendo don Eduardo Resa, reunió a numerosos congregantes, fieles y representantes de distintos ámbitos de la sociedad melillense, destacando la presencia del Grupo de Regulares de Melilla nº 52, Hermanos Mayores Honorarios de la Congregación, en una celebración marcada por la devoción a la Virgen de la Victoria y por el reconocimiento a quienes sirven a España dentro y fuera de nuestras fronteras.
Durante la Eucaristía tuvo lugar la bendición de una réplica de Nuestra Señora de la Victoria destinada al Grupo de Regulares nº 52, una imagen que acompañará a sus integrantes en las misiones de paz que desarrollan en el extranjero bajo la protección de la Patrona de Melilla.
Entre las autoridades asistentes se encontraban el ilustrísimo señor coronel jefe del Estado Mayor de la Comandancia General de Melilla, don Manuel de Alba Saucedo; el ilustrísimo señor coronel jefe del Grupo de Regulares de Melilla nº 52, don Carlos José AsensiMoreno; y el suboficial mayor don Arturo José Gallego Rodríguez. Asimismo, participaron miembros del Grupo de Veteranos de Regulares, así como el consejero de Seguridad Ciudadana, don José Ronda.
La Congregación contó también con la presencia de hermanos mayores y representantes de diversas cofradías y hermandades de la ciudad: la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima del Rocío, la Cofradía del Cristo de la Paz y Nuestra Señora de la Soledad, y la Hermandad del Rocío de Melilla, testimoniando la unión de la familia cofrade melillense en torno a su Patrona.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada tuvo lugar durante la acción de gracias, cuando el Hermano Mayor de la Congregación dirigió unas sentidas palabras al Grupo de Regulares de Melilla nº 52. Como miembro del Grupo de Veteranos de Regulares, expresó que «es un motivo de orgullo y emoción compartir este día con quienes continúan llevando con honor el espíritu regular allí donde son llamados a servir».
Seguidamente, la Congregación hizo entrega al Grupo de Regulares de Melilla nº 52, Hermanos Mayores Honorarios de la misma, de una réplica de Nuestra Señora de la Victoria, como símbolo de los profundos lazos que unen a ambas instituciones y con el deseo de que la imagen de la Patrona les acompañe, proteja y bendiga en las misiones de paz que desarrollan en el extranjero, llevando consigo la cercanía y las oraciones de todo el pueblo melillense.
La celebración concluyó en un ambiente de profunda emoción y fraternidad, renovando el compromiso de los congregantes con la devoción a Nuestra Señora de la Victoria y recordando la permanente protección de la Patrona sobre Melilla, sus familias, sus Fuerzas Armadas y todos aquellos que trabajan cada día al servicio de la paz y del bien común.








