La Residencia de Estudiantes y Deportistas de Melilla afrontará más pronto que tarde la renovación de su mobiliario, todo ello con el objetivo de modernizar las instalaciones y mejorar las condiciones de habitabilidad de un edificio que presta servicio diario al alumnado. Como responsable de su gestión, el Gobierno local ha sacado a licitación un contrato valorado en 149.000 euros para el suministro e instalación del nuevo equipamiento.
La actuación contempla el suministro e instalación de todo el mobiliario necesario para las habitaciones y los espacios comunes de la residencia, así como ropa de cama, cortinas y otros elementos textiles. Además, la empresa que resulte adjudicataria deberá asumir el transporte del material hasta Melilla, su descarga, distribución por las distintas dependencias, el montaje, la fijación de elementos murales y sistemas antivuelco y, finalmente, la retirada y correcta gestión como residuo del mobiliario que será sustituido.
Según recoge la memoria justificativa del expediente consultada por este periódico, la empresa dispondrá de un plazo de un mes desde la formalización del contrato para completar todos los trabajos de suministro e instalación, una planificación con la que la Administración pretende que la renovación se ejecute en un periodo reducido para minimizar las afecciones al funcionamiento habitual de estas instalaciones.
La Consejería de Educación, Juventud y Deportes, de la que depende la Residencia de Estudiantes y Deportistas situada en la calle Alfonso X número 6, justifica esta inversión por el avanzado estado de deterioro que presenta el equipamiento actual. El documento técnico señala que el mobiliario existente fue instalado hace años y ha soportado un uso intensivo durante un largo periodo de tiempo, hasta alcanzar “el final de su vida útil”.
Una imagen homogénea del recinto
Ese desgaste acumulado, según la Ciudad, repercute directamente en la calidad del servicio que se presta a los residentes. El deterioro del mobiliario afecta tanto a la habitabilidad de las dependencias como al confort necesario para el descanso y a las condiciones adecuadas para el estudio, aspectos considerados esenciales en una instalación pública de estas características.
La residencia mantiene su actividad de forma continuada durante el curso académico para atender a estudiantes y deportistas, por lo que el Ejecutivo melillense considera que la sustitución del mobiliario permitirá recuperar plenamente la funcionalidad de las instalaciones y ofrecer una imagen renovada de este servicio público.
El proyecto de renovación abarcará prácticamente todas las dependencias del inmueble. Además de las habitaciones, se actuará sobre la biblioteca, el salón social, el comedor, los despachos, los baños y las diferentes zonas comunes. En todos estos espacios se reemplazarán tanto los muebles como los elementos textiles existentes, al tiempo que el mobiliario retirado será gestionado conforme a la normativa vigente en materia de residuos.
Uno de los aspectos que el pliego considera prioritarios es mantener una imagen homogénea en todo el edificio. Para ello, las prescripciones técnicas establecen que el nuevo mobiliario deberá responder a una unidad funcional y estética. En el caso de las habitaciones y la biblioteca se apuesta por acabados en tonalidad haya o similares, mientras que para el salón social y el resto de espacios comunes se fija una paleta cromática coherente. En el comedor, por su parte, las mesas y sillas deberán mantener también una estética uniforme.
El proceso de cambio
La Administración entiende que esta homogeneidad contribuirá no solo a mejorar la apariencia del edificio, sino también a ofrecer espacios más agradables y funcionales para los usuarios del complejo, reforzando la calidad de un servicio destinado a jóvenes que desarrollan su formación académica o su actividad deportiva en la ciudad.
Otro de los argumentos que sustentan la actuación es la necesidad de reducir al máximo las molestias que puedan ocasionarse durante la ejecución de los trabajos. Por este motivo, el contrato agrupa todas las prestaciones en un único adjudicatario, lo que permitirá coordinar la retirada del mobiliario antiguo y la instalación del nuevo de manera sincronizada.
La planificación prevista contempla organizar las actuaciones por plantas y dependencias para evitar interferencias innecesarias con la actividad diaria de la residencia. De este modo, la empresa adjudicataria podrá ir sustituyendo el equipamiento de forma progresiva mientras mantiene operativas las distintas zonas del edificio.
Con esta actuación, el Gobierno de Melilla pretende actualizar unas instalaciones que forman parte de la oferta de servicios públicos vinculados a la educación y al deporte. La inversión busca responder tanto al desgaste acumulado por años de utilización como a la necesidad de ofrecer espacios acordes con las exigencias actuales de confort, estudio y descanso, garantizando que la residencia oferte unas condiciones adecuadas para sus usuarios. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 8 de agosto.







