Los empresarios melillenses salieron de la reunión con Alberto Núñez Feijóo con una idea clara. Las reivindicaciones de la ciudad están encima de la mesa desde hace años. Ahora toca ejecutarlas. Seguridad, frontera, fiscalidad, conectividad, sanidad y empleo fueron algunos de los asuntos planteados al presidente del PP durante su visita a Melilla.
El presidente de CEME, Enrique Alcoba, valoró de forma positiva el encuentro, aunque destacó la necesidad de pasar de las palabras a los hechos. “Ya no se trata de escuchar. Se trata de ejecutar un plan integral y las medidas que tenemos encima de la mesa que se hagan”, señaló.
Para Alcoba, la seguridad debe ser el primer punto. “Los problemas que tenemos en Ceuta y Melilla no los tienen en cualquier parte de la península”, afirmó. Por eso reclamó reforzar la Policía, la Guardia Civil y los medios militares en la frontera.
También habló de la relación con Marruecos. El presidente de CEME defendió un “respeto mutuo” y pidió que el régimen de viajeros funcione “en las dos direcciones”. Y fue más allá. “O funciona en las dos direcciones o se cierra en las dos direcciones”, sostuvo.
La aduana comercial fue otro de los asuntos centrales. Alcoba recordó que Marruecos cerró unilateralmente la frontera comercial en 2018 y reclamó herramientas para que las empresas melillenses puedan seguir trabajando. “Si nos cierran con Marruecos, si con la península no podemos vender porque tenemos unas diferencias fiscales que no se puede por el transporte, por la logística y demás, no somos competitivos”, explicó.
Desde Pymes Melilla, su presidenta, Francis Serón, también reclamó soluciones concretas. Uno de los asuntos que puso sobre la mesa fue la bonificación del 75% de las cuotas empresariales a la Seguridad Social. Pidió que se tenga en cuenta el criterio que, según explicó, está limitando a las empresas.
Serón defendió además que Melilla debe tener un papel más fuerte dentro de Europa. “Melilla tiene que ser más Europa”, afirmó. A su juicio, contar con una frontera europea puede abrir la puerta a trabajar cuestiones como la unión aduanera y conseguir una situación económica específica para la ciudad.
La sanidad también estuvo presente en la reunión. Para Serón, contar con buenos servicios sanitarios es importante también para las empresas, especialmente ante las bajas laborales. “Es un cúmulo de circunstancias. Todo lo que pasa el ciudadano, pasa también por lo que pasa el empresario”, resumió.
Pero hubo una petición que se repitió. Que las reuniones no se queden en promesas. “Que todo lo que se reivindica y todo lo que nosotros estamos poniendo al final es una información real”, apuntó Serón.
Feijóo recogió estas demandas y aseguró que el PP trabaja desde hace meses en un plan específico para Ceuta y Melilla. Incluye medidas económicas, fiscales, educativas, sanitarias y de conectividad.
El líder popular anunció una futura ley de régimen especial para las dos ciudades, con una reducción de las cuotas de la Seguridad Social y del impuesto de sociedades. También se comprometió con el aeropuerto, los sistemas de aproximación y las inversiones estatales.
En sanidad, puso como ejemplo la falta de especialistas para determinados servicios. “No tiene ningún sentido que haya una sala de hemodinámica sin cardiólogos intervencionistas”, afirmó. También se refirió al robot quirúrgico Da Vinci y reclamó que pueda utilizarse.
Feijóo aseguró que este plan será su “tarjeta de presentación” ante las próximas elecciones generales. Y añadió otro compromiso: que el Consejo de Ministros incluya un punto específico para revisar periódicamente el grado de ejecución de las medidas para Ceuta y Melilla.
Para los empresarios, el mensaje es sencillo. Escuchar está bien. Pero ahora esperan resultados.








