Hoy a las 12:00 horas, la Consejería de Cultura ha acogido la presentación del futuro vivero tecnológico de Melilla con un presupuesto inicial de 10,4 millones de euros. Un proyecto que aspira a marcar un antes y un después en el desarrollo empresarial de la ciudad autónoma. El edificio se levantará en la antigua Casa de Socorro y contará con cuatro plantas más un ático, concebido como un espacio moderno orientado a la innovación.
El arquitecto José Antonio Fernández explicó que el proyecto ha sido fruto de un "amplio trabajo multidisciplinar". Señaló que el objetivo es crear “un espacio de posibilidades para las empresas”, con una clara vocación de futuro. Durante su exposición, destacó que el diseño busca integrar la esencia de Melilla. Mencionó elementos como la fachada marítima, la araucaria y, especialmente, el guiño al Cargadero del Mineral. Según indicó, esta referencia pretende establecer un "paralelismo entre el pasado industrial de la ciudad y un nuevo paradigma tecnológico".
Fernández subrayó que el edificio aspira a convertirse en una "imagen icónica e innovadora". Explicó que se ha trabajado en la integración con el entorno, analizando circulaciones y espacios urbanos. También destacó la creación de una plaza semipública que favorecerá la interacción. El inmueble incluirá una sala multifuncional capaz de abrirse al exterior para acoger eventos. Además, destacó el trabajo en iluminación y la estructura postensada, diseñada para generar espacios amplios y versátiles.
Tras la explicación técnica, Juan José Imbroda, presidente de Melilla felicitó al equipo de trabajo. Definió el proyecto como una combinación entre "lo clásico y la vanguardia". Detalló que contará con 3.793 metros cuadrados construidos, de los cuales más de 1.000 estarán destinados tanto a grandes como a pequeñas empresas. También anunció la existencia de salas de coworking, salas de reuniones y un salón de actos. Como elemento singular, mencionó la incorporación de un tobogán que conectará espacios de trabajo, aportando un carácter innovador.
El presupuesto asciende a 10,4 millones de euros y el plazo de ejecución será de 22 meses. Imbroda indicó que la previsión es poner la primera piedra en septiembre y finalizar en la primavera de 2028. Subrayó que se trata de un proyecto 100% Promesa, entidad que ha liderado todo el proceso.
En cuanto al impacto económico, el consejero Miguel Marín afirmó que ya hay más de 20 empresas instaladas en la ciudad y otras interesadas. Imbroda añadió que unas 2.000 personas trabajan actualmente en el sector tecnológico local.
El presidente concluyó mostrando su satisfacción. Aseguró que el vivero tecnológico será “un bombazo” y una pieza clave para el futuro inmediato de la ciudad.
El hub del cargadero de mar queda en suspenso por el plan crucerístico
El Gobierno de la Ciudad confirmó la continuidad parcial del proyecto de hub empresarial previsto en el entorno del antiguo Cargadero del Mineral, una de las actuaciones incluidas en la estrategia de impulso económico vinculada a la atracción de empresas y al desarrollo de infraestructuras tecnológicas y logísticas.
El presidente explicó que el plan contempla dos ámbitos diferenciados dentro del propio cargadero. Por un lado, el cargadero de tierra, donde ya se están ejecutando trabajos de rehabilitación y acondicionamiento de locales destinados a empresas. El Gobierno asegura que el enclave ya está operativo en parte y en fase de mejora continua, con actuaciones permanentes para su puesta a punto.
Por otro lado, el proyecto del cargadero de mar queda de momento aplazado. Imbroda señaló que su desarrollo dependerá de la planificación conjunta con la Autoridad Portuaria, especialmente en relación con la ampliación de infraestructuras para cruceros y servicios asociados. “Lo hemos congelado hasta determinar cómo va todo el tema crucerístico”, afirmó.








