El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha anunciado que la construcción de la nueva residencia de estudiantes se pondrá en marcha este mes de noviembre, cuando el proyecto saldrá a concurso público. La futura instalación contará con unas 200 plazas y una inversión total de 10 millones de euros, de los cuales la Ciudad aportará 800.000 euros.
“En el mes de noviembre saldrá a concurso para que se construya en Melilla una residencia de unas 200 camas aproximadamente, con un importe de 10 millones de euros”, explicó el presidente, recordando que esta iniciativa se enmarca dentro del plan de expansión universitaria impulsado junto a la Universidad de Granada (UGR). “Nosotros pondríamos 800.000 euros, porque lo que es el parque de abajo es para explotar la ciudad, y además será una concesión de 40 años”, añadió.
Imbroda confirmó que el pliego de condiciones y el anteproyecto técnico ya están ultimados, y que la licitación estará disponible “entre el 15 y el 30 de noviembre”. El objetivo es atraer a empresas especializadas en la construcción y gestión de residencias universitarias, un sector que se encuentra en auge en toda España. “Esperemos que venga algún grupo de estos que se dedican a hacer residencias de estudiantes por muchos sitios y que se lo queden, que la construyan y la gestionen”, señaló.
Un modelo de colaboración público-privada
El presidente insistió en que el modelo de desarrollo elegido será de colaboración público-privada, con el fin de aprovechar tanto el impulso institucional como la capacidad inversora de la empresa adjudicataria. “Preferimos que una iniciativa privada arranque con capital privado. Si se incorpora capital público más el privado, hay más capital y más capacidad para hacer una obra de calidad”, subrayó.
No obstante, Imbroda también aclaró que, si no se presentara ningún grupo interesado, el Gobierno local estaría dispuesto a asumir la ejecución directamente: “Si no se presenta ninguna empresa, lo haremos nosotros. Pero estoy convencido de que vendrán, porque la Universidad de Granada en Melilla es pujante y cada día atrae a más estudiantes”.
El proyecto responde a la necesidad de alojamiento derivada del crecimiento constante del campus melillense, que en los últimos años ha experimentado un notable aumento en el número de matriculados. “Este próximo curso se incorporarán muchos más alumnos. No puedo decir la cifra exacta, pero son bastantes más. Por eso aquí hace falta espacio, no solo para impartir clases, sino también para alojar a los estudiantes”, puntualizó.
200 plazas para una universidad en expansión
La residencia contará con unas 200 camas distribuidas en habitaciones individuales y dobles, además de zonas comunes para estudio, comedor, lavandería y ocio. La inversión prevista, de 10 millones de euros, refleja la magnitud del proyecto y su importancia estratégica para el desarrollo universitario de la ciudad.
“Hay que trabajar en varios frentes —señaló Imbroda—. No basta con ampliar los grados o construir nuevas aulas; también hay que pensar dónde van a dormir los estudiantes. Si traemos aquí a 5.000 alumnos y no tenemos espacio suficiente, la situación sería insostenible”.
El presidente explicó que la futura residencia se integrará dentro del entorno urbano de Melilla y contará con todas las garantías de eficiencia energética, accesibilidad y sostenibilidad. “El proyecto está muy medido en todos los aspectos: plazos, condiciones técnicas, ubicación y diseño. Lo tenemos todo preparado para que en noviembre esté en la calle”, aseguró.
“Todo avanza como una sinfonía”
Imbroda comparó el proceso de expansión universitaria de Melilla con una orquesta bien coordinada: “Todo va como una sinfonía. Cada instrumento está tocando su pieza y las cosas van bien. Estamos trabajando en paralelo en varios proyectos que se complementan: la reforma del local 33 para el Campus de la Salud, la rehabilitación del edificio de Correos y ahora la residencia de estudiantes”.
El presidente recordó que la Ciudad Autónoma ha apostado desde 2016 por reforzar el papel de la Universidad de Granada como motor académico, económico y social. “La universidad es un eje fundamental del futuro de Melilla. Genera empleo, atrae talento y multiplica el impacto económico. Por eso estamos invirtiendo en infraestructuras que permitan su expansión”, indicó.
La antigua residencia y su situación actual
En relación con la residencia de estudiantes ya existente, Imbroda aclaró que “sigue en funcionamiento, pero no está ocupada al cien por cien por universitarios”. Según explicó, parte del edificio alberga también a deportistas y su estructura es antigua. “Es una residencia de hace muchos años, que tiene otra vocación distinta. No está completamente adaptada a las necesidades actuales de los estudiantes”, dijo.
Por ese motivo, el nuevo proyecto pretende dar un salto cualitativo, con una residencia concebida desde el inicio con vocación “100% universitaria”. “Esto que vamos a hacer ahora es distinto. Es un modelo nuevo, pensado exclusivamente para estudiantes, con los servicios y las instalaciones que demanda una universidad moderna”, recalcó el presidente.
Imbroda también aseguró que las obras de rehabilitación de la residencia actual continúan en marcha bajo la supervisión de la Consejería de Fomento. “Se está trabajando, claro, se está trabajando y se le da seguimiento. Pero el enfoque de la nueva residencia es completamente diferente”, puntualizó.
Un proyecto clave
El presidente cerró su intervención subrayando la importancia estratégica de la futura residencia dentro del proceso de consolidación del campus melillense. “La Universidad de Granada en Melilla está creciendo y tenemos que acompañar ese crecimiento con infraestructuras adecuadas. No solo se trata de formar a más estudiantes, sino de ofrecerles condiciones dignas y atractivas para que se queden aquí”, afirmó.
Imbroda confió en que la licitación atraiga a empresas especializadas con experiencia en este tipo de proyectos. “Estoy convencido de que se presentarán grupos potentes, porque Melilla está creciendo en el ámbito universitario y ofrece una oportunidad real de inversión. Además, el modelo de concesión de 40 años garantiza estabilidad y rentabilidad para el adjudicatario”, concluyó.








