La Ciudad Autónoma de Melilla ha dado a conocer este lunes una nueva convocatoria de subvenciones destinada a la rehabilitación de edificios protegidos. El consejero de Fomento, Miguel Marín, ha presentado en rueda de prensa “algunos de los detalles recogidos” en esta línea de ayudas, que se publicó en el Boletín Oficial de la Ciudad el pasado viernes y cuyo plazo de presentación de solicitudes se inicia “el día de hoy” y se prolonga hasta el próximo 14 de enero.
Según ha explicado Marín, se trata de una convocatoria “para esos edificios protegidos en nuestra ciudad” que contará con una dotación económica total de 3.433.000 euros. Como aspecto destacado, el consejero ha señalado que el importe máximo de subvención por cada edificio asciende a 500.000 euros, y ha precisado que existen varias materias consideradas subvencionables.
En este sentido, ha enumerado, en primer lugar, la accesibilidad, así como los elementos de seguridad del edificio, los elementos estructurales, y, en tercer lugar, la habitabilidad y la sostenibilidad. Marín ha indicado que estos tres apartados cuentan con cuantías diferentes y ha desgranado las condiciones principales de cada uno de ellos durante su intervención.
Accesibilidad
En materia de accesibilidad, el consejero ha detallado que el importe máximo que se concede alcanza el 75% del coste de la obra. No obstante, ha puntualizado que existe un límite máximo establecido en dos cantidades: 15.000 euros por vivienda “en términos generales” y 18.000 euros por cada vivienda “en caso de que el propietario de esa vivienda tenga algún tipo de discapacidad”.
Además, ha incluido en este apartado a los locales comerciales que se encuentren dentro del inmueble objeto de la intervención. Para estos casos, Marín ha señalado que el importe máximo de subvención será de 145 euros por metro cuadrado.
Seguridad y elementos estructurales
El segundo bloque descrito por el responsable de Fomento ha sido el relativo a la seguridad y los elementos estructurales del edificio, un ámbito que ha calificado como “muy importante para conservar nuestros edificios protegidos”.
En este caso, Marín ha explicado que la cuantía máxima subvencionable será igualmente de un 75% del coste de esa rehabilitación enfocada en los elementos estructurales, con un límite máximo fijado en 650 euros por metro cuadrado.
Habitabilidad y sostenibilidad
En cuanto al apartado de habitabilidad y sostenibilidad, el consejero ha indicado que la ayuda alcanzará como máximo el 70% del coste de la obra, con un importe máximo de 550,50 euros por metro cuadrado.
Marín ha diferenciado así los porcentajes y límites de los tres grandes ámbitos subvencionables, subrayando que cada uno responde a objetivos distintos dentro de la rehabilitación de los edificios protegidos.
Concurrencia competitiva
El consejero de Fomento ha señalado que la convocatoria se tramitará bajo un sistema de concurrencia competitiva, en el que se evaluarán distintos apartados para establecer la prioridad o la valoración de las solicitudes presentadas.
Entre los criterios, Marín ha enumerado el número de viviendas que tenga el edificio, así como el número de personas con discapacidad que pueda existir en ese inmueble. También ha explicado que computará el número de personas mayores de 65 años.
Junto a ello, ha recalcado que el nivel de protección del edificio será igualmente relevante. En ese punto, ha apuntado que la Comisión de Patrimonio Histórico Artístico tendrá un papel importante para “valorar” y “evaluar” el componente de interés histórico-artístico que pueda tener el inmueble de cara a la concesión de la subvención.
Objetivos
Durante su intervención, Miguel Marín ha defendido que esta convocatoria se enmarca en una medida más del Gobierno de la Ciudad y ha enumerado varios objetivos. En primer lugar, ha citado el de conservar el patrimonio histórico-artístico, al que ha definido como uno de los activos importantes de Melilla “desde el punto de vista histórico, desde el punto de vista patrimonial” y también “desde el punto de vista turístico”.
En segundo lugar, ha remarcado la intención de facilitar a los propietarios la conservación de estos inmuebles protegidos, al entender que su rehabilitación supone “un coste añadido” respecto a la de un edificio sin protección. “Este tipo de inmuebles, al tener muchos años, pues requieren un esfuerzo económico mayor”, ha señalado, justificando así el apoyo público para que los propietarios puedan mantenerlos “en perfecto estado de conservación”.
Marín también ha puesto el acento en un “componente social importante” de la convocatoria. Según ha afirmado, se ayuda de manera especial a las personas con discapacidad, a las personas mayores y existe un trato singular para familias en situación de vulnerabilidad económica. Para estas últimas, ha indicado que, en caso de acreditarse esa situación, “el importe de la subvención será del cien por cien”.
Más de 500 edificios protegidos
El consejero ha afirmado que en Melilla se dispone de “un catálogo de más de 500 edificios protegidos”, lo que, en sus palabras, supone “un abanico amplio”. No obstante, ha apuntado que no todos los inmuebles requieren en estos momentos una intervención integral, ya que, según ha manifestado, “los anteriores gobiernos de la ciudad, de Imbroda, del Partido Popular” dedicaron “muchos millones de euros” a distintas convocatorias de subvenciones para “blindar” el tejido arquitectónico y el patrimonio arquitectónico local.
Aun así, ha adelantado que esta será la tónica del actual Ejecutivo: “todos los años” se irán incorporando partidas económicas como convocatorias de subvenciones. Marín ha añadido que, además de conservar el patrimonio, este tipo de intervenciones “genera economía y genera empleo”, por lo que, a su juicio, son actuaciones “muy positivas” para la ciudad.
Edificios con problemas de herederos
En el turno de preguntas, se ha planteado la situación de edificios cuyos herederos “no están en Melilla” y resultan difíciles de localizar, lo que en algunos casos ha derivado en que se hayan perdido inmuebles por este problema.
Ante esta cuestión, Marín ha indicado que existe “un plan de actuación” para este tipo de casos, en el que “de manera reiterada” se hace un llamamiento desde la Administración para rehabilitar esos edificios. Ha añadido que, en caso de no llevarse a cabo las intervenciones, el Gobierno de la Ciudad “podrá iniciar algún tipo de acción sustitutoria” y posteriormente “reivindicar o reclamar a esos propietarios esa intervención” realizada.
Número de intervenciones
Otra de las preguntas ha girado en torno a cuántos edificios podrían beneficiarse de la convocatoria, teniendo en cuenta el montante económico total. Marín ha respondido que dependerá del tipo de intervención que requiera cada edificio protegido, ya que cada uno presenta “una casuística distinta”.
Ha explicado que algunos inmuebles requieren intervenciones en elementos estructurales, mientras que en otros no sería necesario, y que en algunos casos las actuaciones se centran en elementos comunes o fachadas. “Cada edificio será un caso singular a analizar”, ha afirmado, señalando que conforme se reciban las solicitudes y se analicen, se podrá dar a conocer el número de intervenciones que se podrán llevar a cabo.
En este contexto, ha añadido que en una parte importante de los casos “la propiedad actual interviene”. En relación a los edificios donde no se actúe, el consejero ha indicado que en estos últimos meses han querido esperar a sacar esta convocatoria para dar la posibilidad a los propietarios de beneficiarse de las subvenciones y, si después de ello aún así no se actúa, entonces intervendrá el Gobierno de la Ciudad, insistiendo en la importancia de mantener el patrimonio arquitectónico en perfecto estado por considerarlo “uno de los activos fundamentales” de Melilla.
Marín ha cerrado su comparecencia recordando que el plazo de presentación de solicitudes se abre este lunes y finaliza el próximo 14 de enero.







