La patronal aceptó la convocatoria de CCOO y UGT para retomar las conversaciones de cara a firmar el acuerdo en el reparto de las bonificaciones a la Seguridad Social. La UGT, Comisiones Obreras (CCOO) y la Confederación de Empresarios de Melilla (CEME) vuelven a reunirse hoy tras meses con el hacha de guerra levantada. Los sindicatos solicitaron, después de la concentración del pasado lunes, una reunión con la patronal y ésta no tuvo inconveniente en aceptarla, pero ambas partes, en declaraciones a El Faro, dijeron mantener sus puntos de vista.
No se espera, por tanto, que en la mañana de hoy se firme el acuerdo final, aunque puede producirse un acercamiento en las posturas por aquello de que la esperanza es lo último que se pierde.
Según el secretario de Acción Sindical de CCOO, Francisco Casado, los sindicatos irán a la reunión con la intención de hacer cumplir a la CEME con los términos del acuerdo pactado el pasado 5 de mayo, por supuesto, sin la cláusula que “se sacaron de la manga en el último minuto”, es decir, el tope del 33% en el plus de bonificación sobre la base cotizable. Casado reclama la aplicación del reparto de la bonificación en los porcentajes acordados y el carácter retroactivo al 1 de agosto, fecha que se acordó para el inicio del reparto.
Por su parte, el secretario de la CEME, Jerónimo Pérez, informó de que en el encuentro de hoy no estará presente la presidenta de la patronal, Margarita López Almendáriz, al encontrarse de viaje en Madrid, pero la postura de la CEME no ha variado con lo declarado a El Faro en su edición de ayer. La patronal insistió en que el tope del 33% es “innegociable”. Pérez reiteró que, para la patronal, siguen vigentes los términos del preacuerdo alcanzado esta primavera, “pendientes de la firma del acuerdo final”.
El secretario de la CEME se felicitó del paso dado esta semana por los sindicatos para volver a reunirse, pues insistió “ellos fueron los que se levantaron de la mesa de negociación, no nosotros”.








