El XXIV Informe Anual de CEAR, presentado en 2026, revela que cinco personas migrantes murieron o desaparecieron en 2025 al intentar llegar a Melilla, en un año marcado por el aumento de las llegadas a la ciudad.
El dato aparece en el capítulo dedicado a la situación en Ceuta y Melilla del informe, titulado "Las personas refugiadas en España y Europa". La cifra procede del Missing Migrants Project de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
El documento no detalla las circunstancias concretas de estas cinco muertes y desapariciones en la ruta melillense. En Ceuta, en cambio, sí se especifica que la mayoría de las 45 víctimas registradas en 2025 perdieron la vida al intentar cruzar por los espigones que separan ambas orillas.
CEAR enmarca esta cifra en un contexto de aumento generalizado de las llegadas a Melilla durante el pasado año. Según el informe, 327 personas accedieron por vía terrestre, un 181,9% más que las 116 de 2024, y 25 llegaron por vía marítima, un 19% más que el año anterior.
Quienes alcanzaron a nado las costas de Melilla fueron, según CEAR, varones marroquíes de entre 17 y 21 años, entre ellos 200 menores, tras travesías de entre dos y diez horas, con hipotermia, laceraciones en la piel, deshidratación y semiinconsciencia. Sus salidas desde Marruecos se produjeron desde tres puntos: el puerto de Beni-Enzar, Bocana y Cara Blanca.
Entre los puntos de entrada a la ciudad figuran Dique Sur, la zona de la Desaladora, Melilla la Vieja y las playas de Orcas Coloradas, Hipódromo y San Lorenzo.
El informe también constata que se formalizaron 1.132 solicitudes de asilo en Melilla durante 2025. Por nacionalidades, Marruecos encabezó las peticiones con 395, seguido de Venezuela (281) y Colombia (256). Malí registró un fuerte repunte, con 112 solicitudes frente a las 36 de 2024, y Perú sumó 46. Venezuela y Colombia descendieron respecto a 2024, cuando sumaban 489 y 713, cambio que CEAR vincula a la instrucción de marzo de 2025 sobre el acceso al asilo, que alteró el perfil de personas acogidas en el centro, antes mayoritariamente sudamericano y después mayoritariamente marroquí y maliense.
El CETI de la ciudad, con 686 plazas, dio de alta a 1.493 personas en 2025, 92 de ellas mujeres, con una ocupación media de 498 residentes. La ocupación máxima se registró en enero, con 877 residentes, y la mínima en diciembre, con 113, según datos aportados por la dirección del centro.
CEAR subraya que el cierre de fronteras por parte de Marruecos ha dejado como único paso operativo el de Beni-Enzar, accesible solo con visado o residencia en vigor, lo que condiciona las vías disponibles para llegar a la ciudad.








