El pasado día 3 de mayo, se celebró en el salón Rusadir de la Casa de Melilla en Málaga la inauguración de la Cruz de Mayo que tradicionalmente en este mes montan en la Asociación, siendo el artífice de ella el socio Rafael Ruiz.
En esta ocasión la Cruz estaba totalmente confeccionada con siempre vivas lilas y llevaba en su centro una cruz con siempre vivas blancas, siendo del agrado de todos los asistentes.
Con un salón repleto de socios, amigos y simpatizantes, la socia Beli Sarmiento pronunció unas bonitas palabras sobre el sentido de la Cruz y a continuación todos los presentes rezaron un Padre Nuestro para dar por bendecida la Cruz de Mayo. Posteriormente todos los asistentes disfrutaron de una comida de hermandad.

Tras la comida los presentes disfrutaron un extraordinario fin de fiesta que ofrecieron las artistas de la canción española Verónica Martín, Mayte Peláez y Lola Castillo.
El concurso en Melilla
Melilla vivió el sábado una jornada marcada por la tradición, el arte popular y la convivencia ciudadana gracias a la celebración del tradicional concurso de Cruces de Mayo 2025. La entrega de premios, organizada por la Consejería de Cultura de la Ciudad Autónoma, se llevó a cabo en la Casa Hermandad del Rocío, ubicada en el Foso del Hornabeque, un enclave histórico que se llenó de color, flores, música y devoción.
El certamen ha estado dividido en cinco categorías principales: asociaciones de vecinos, escaparates de establecimientos comerciales, entidades religiosas, asociaciones recreativas y culturales y la categoría individual.
En el ámbito vecinal, el primer premio fue otorgado a la asociación de vecinos Ágora, que recibió 900 euros por una cruz que destaca por su equilibrio estético y su elaborado simbolismo. Le siguieron, en segundo y tercer lugar, la AV El Pueblo (800 euros) y la Comunidad Virgen de la Victoria (700 euros), respectivamente. La AV del Hipódromo y la AV Convivencia completaron el cuadro de honor, junto a un accésit concedido a la AV Industrial por su participación.
En la categoría de escaparates comerciales, el premio mayor recayó en Virginia Hernández, cuya propuesta floral integró elementos tradicionales con un diseño contemporáneo muy valorado por el jurado. Paco Milán recibió el segundo premio.
Entre las entidades religiosas, la Cofradía del Nazareno se alzó con el primer puesto gracias a una cruz cargada de espiritualidad y sobriedad. La Hermandad del Rocío recibió el segundo premio, mientras que la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, el Voluntariado de Atención al Mayor y Gota de Leche ocuparon el tercer, cuarto y quinto lugar, respectivamente. El accésit fue para la parroquia San Francisco Javier.
En cuanto a las asociaciones recreativas y culturales, la Hermandad de Veteranos de la Guardia Civil obtuvo el primer premio. Le siguieron la Casa regional de Ceuta en Melilla, el Centro Social de Mayores y Estancias Diurnas, el Centro Hijos de Melilla y la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer. El accésit recayó en Feafes.
La categoría individual, que cada año reúne propuestas personales llenas de esfuerzo y creatividad, fue liderada por Antonio Jesús Bravo, seguido de María Muñoz y Lorena Aznar. Julia Victoria Peral y José Antonio Arroyo también fueron reconocidos, junto a un accésit especial para Francisco José Avellaneda.
El concurso de Cruces de Mayo no solo consolida una cita cultural ya emblemática del calendario melillense, sino que refuerza valores fundamentales como la participación ciudadana, la cooperación entre colectivos y la expresión artística desde lo local.
Con iniciativas como esta, Melilla demuestra que sus tradiciones siguen vivas gracias al compromiso activo de sus vecinos y vecinas, que cada primavera se organizan para poner en valor su patrimonio intangible.
La celebración se erige como un testimonio de identidad compartida, donde lo religioso y lo festivo se encuentran en equilibrio para ofrecer a la ciudad un momento de encuentro, memoria y celebración.








