La Casa regional de Ceuta en Melilla celebró el pasado sábado, 27 de diciembre, su fiesta de las ‘preuvas’, un evento que, por segundo año consecutivo, se consolida como tradición en el calendario festivo local. Esta actividad, concebida como un ensayo simbólico de la Nochevieja, reunió a socios, simpatizantes y ciudadanos en general en un ambiente marcado por la convivencia, la cultura y la identidad ceutí. La jornada incluyó música, gastronomía típica y el tradicional reparto de uvas, con las que los asistentes pudieron seguir las doce campanadas anticipadas que dieron la bienvenida simbólica al año 2026.
Ramón de la Cruz, presidente de la entidad, destacó que el objetivo principal del evento es ofrecer a los asistentes la posibilidad de compartir juntos “la misma cuenta atrás en este trocito de Ceuta que existe en Melilla”, reforzando así el sentimiento de pertenencia y continuidad entre ambas ciudades autónomas. El acto comenzó con una degustación de platos tradicionales de Ceuta, como forma de acercar la riqueza gastronómica del otro lado del Estrecho a todos los presentes. La música ambientó el encuentro desde el inicio y, ya por la tarde, el artista sevillano Manuel Rojas ofreció una actuación en directo que animó a los asistentes y aportó un tono festivo al cierre de la jornada.
Durante la celebración, De la Cruz realizó un balance del año 2025, al que calificó como muy positivo para la entidad que preside. Subrayó que ha sido un año intenso en actividades y con una participación creciente tanto de socios como de ciudadanos melillenses que se han acercado a la Casa para disfrutar de su oferta cultural y social. Entre los hitos más destacados, mencionó la recuperación de los Encuentros de las Casas regionales de Ceuta, que este año celebraron su segunda edición anual, consolidando una iniciativa que busca estrechar la colaboración entre entidades similares.
Asimismo, el presidente recordó los avances logrados en las mesas de trabajo con el Gobierno de Ceuta, que empiezan a dar sus frutos en forma de proyectos conjuntos que fortalecen la proyección del nombre de Ceuta en Melilla. Uno de los momentos más especiales del año fue, según señaló, la imposición de la medalla de la Virgen de África al estandarte de la Casa regional, un gesto con un alto contenido simbólico por parte de la Primitiva, Fervorosa e Ilustre Cofradía de Santa María de África, que reconoció de esta manera la fidelidad y devoción que la entidad melillense mantiene hacia la patrona de Ceuta.
A lo largo del año, la Casa ha mantenido una presencia activa en numerosas celebraciones de la ciudad, con participación destacada en eventos como las Cruces de Mayo, la Romería y la Feria de Melilla, donde contó con caseta propia. También ha conservado vivas las tradiciones ceutíes, como el Día de la Mochila o San Antonio, acercándolas al contexto melillense con notable acogida. Como cada año, también estuvo presente en las fiestas patronales de Ceuta, reforzando los lazos con la ciudad hermana.
Con la vista puesta ya en 2026, la Casa de Ceuta en Melilla prepara un nuevo calendario de actividades con el objetivo de seguir ampliando su oferta cultural y festiva. Según confirmó su presidente, se mantendrá el compromiso de fomentar los vínculos históricos, culturales y sociales entre ambas ciudades, ofreciendo un espacio de encuentro que celebra la identidad compartida. La celebración de las ‘preuvas’ no solo marcó el cierre de un año fructífero, sino que volvió a poner de manifiesto el papel de esta entidad como puente entre dos comunidades que, aunque separadas por el mar, siguen unidas por la tradición, el afecto y la cultura.








