La Casa de Ceuta en Melilla ha dado este sábado 7 de febrero el pistoletazo de salida a su particular celebración del Carnaval con el inicio de la IV Mejilloná, una cita gastronómica ya consolidada que vuelve a reunir a socios, simpatizantes y melillenses en torno a la tradición, la convivencia y los sabores del mar.
La entidad cuenta actualmente con unas 220 personas inscritas, todas ellas ceutíes o con un vínculo estrecho con la Ciudad Autónoma. Para su presidente, Ramón de la Cruz, la Casa de Ceuta es mucho más que un centro regional: es “una gran familia” que actúa como nexo de unión entre Ceuta y Melilla, dos ciudades hermanadas pese a la distancia geográfica. Su papel activo en la vida social y cultural de Melilla se refleja en la alta participación que registran sus iniciativas, con una notable capacidad de convocatoria. El Carnaval que organizan cada año es un claro ejemplo, ya que en ediciones anteriores el aforo se ha completado con personas interesadas en conocer y compartir las costumbres ceutíes.
Durante este fin de semana, 7 y 8 de febrero, la Casa de Ceuta inaugura el nuevo periodo carnavalesco en su sede social de la Travesía San Juan de la Cruz, decorada para la ocasión con motivos propios de estas fiestas. Las puertas están abiertas a todos los melillenses que deseen sumarse a la celebración, si bien es imprescindible reservar mesa previamente para evitar superar el aforo, condicionado además por la meteorología. “Esta casa representa en Melilla todo lo típico de Ceuta, sus atractivos y lo que puede ofrecer”, subraya su presidente.
El principal reclamo de este primer fin de semana es la IV Mejilloná, un almuerzo muy esperado por los asistentes. Los mejillones al estilo ceutí, definidos como un auténtico “manjar del mar”, vuelven a ser los protagonistas de un menú que incluye doble ración de este producto junto a otros platos tradicionales. El éxito de años anteriores ha llevado a la Junta Directiva a plantear la ampliación de esta cita al próximo fin de semana, siempre que el clima lo permita.
No en vano, la llegada de productos frescos depende del estado de la mar. Ramón de la Cruz recuerda que incluso ciudades como Cádiz han tenido que modificar eventos históricos por el temporal. Aun así, confía en que los mejillones puedan llegar en óptimas condiciones: “Vamos a cruzar los dedos para poder disfrutarlos este y el próximo fin de semana, siempre con la máxima calidad del mar”, concluye.
De momento el primer día ha sido todo un éxito y se prevé que los próximos días sigan igual.








