Cambian el tradicional uso de asfalto aglomerado por el de planchas de hormigón. Marín asegura que es un método “perfecto” para el tráfico rodado que hay en la ciudad.
El pavimentado de la calle Doctor Juan Ríos se encuentra en su fase final de realización, según anunció en la jornada de ayer el vicepresidente y consejero de Fomento del Ejecutivo melillense, Miguel Marín, quien visitó a primera hora de la mañana el lugar de las obras para comprobar en persona cómo marchan.
El ‘número dos’ del Gobierno local señaló que se trata de un proyecto novedoso por las características de su realización. Mientras que lo normal en la ciudad autónoma es que el pavimentado se realice mediante el aglomerando de asfalto, en esta ocasión se ha optado por fresar la superficie anterior e instalar sobre ella losas de hormigón de dos por dos metros de tamaño y unos nueve centímetros de espesor. Según Marín, se trata de una opción “más práctica y barata”.
El vicepresidente explicó que el proyecto salió a licitación hace dos años, quedando el concurso desierto. El precio inicial era de 270.000 euros y la obra iba a realizarse por aglomerado. “La inversión era demasiado elevada. Cuando tomé posesión del cargo como consejero de Fomento en 2011 evaluamos de nuevo esta iniciativa y decidimos cambiar por el hormigón”, aseveró, “era un asunto que teníamos pendiente y que los vecinos de la zona nos habían demandado en numerosas ocasiones”, añadió.
Así pues, la adjudicación de las obras se realizó hace unos meses, en esta ocasión con un precio inicial de licitación de 182.000 euros, que finalmente fue rebajado por la empresa concesionaria en unos 22.000 euros, produciéndose un ahorro del 40% con respecto a lo planteado hace un par de años.
“Se trata de una iniciativa pionera en la ciudad”, subrayó Marín al tiempo que destacó otros beneficios de este nuevo sistema de pavimentado. Entre otras características, señaló que permitirá la instalación de redes de saneamiento, fibra óptica o similares de manera más sencilla. “En Melilla estamos sujetos a cambios de manera continua. Mientras que con el aglomerado había que levantar la calle entera, con las placas de hormigón sólo hay que cortar el tramo afectado y sustituirlo por una pieza nueva al acabar la instalación”, explicó Marín.
Además, señaló que la vida útil de las calles con asfalto aglomerado es de “entre diez y quince años, siendo muy optimistas”, mientras que en el caso del hormigón asciende a unos veinte años. Asimismo, defendió que este material es más apto para el tipo de tráfico rodado de la ciudad autónoma, a lenta velocidad y con frecuentes maniobras a causa de la gran presencia de vías urbanas y residenciales.
Las obras, que comenzaron el pasado 11 de septiembre con un plazo de ejecución de un mes, se encuentran ya en su fase final, por lo que estarán listas antes de la fecha límite. “Siento una gran satisfacción al ver cómo se ha desarrollado el proyecto. Hay que felicitar a la empresa por la rapidez con la que ha desarrollado las tareas y pedir disculpas a los vecinos por las posibles molestias que le hayamos podido ocasionar”, agregó el vicepresidente autonómico.
Así pues, y si las tareas continúan al mismo ritmo que hasta ahora, serán inauguradas el próximo miércoles, una semana antes de lo previsto en el pliego de condiciones. “Es una obra novedosa, muy positiva para la ciudad y que da respuesta a las peticiones de los vecinos”, sentenció el vicepresidente autonómico.
La empresa encargada de desarrollar este proyecto ha sido Promeco 2.000 S.L. Por un precio de adjudicación de 160.319 euros, unos 22.000 menos que el inicial. El plazo de ejecución dado por la Ciudad Autónoma fue de un mes, aunque el tiempo real del desarrollo de las obras ha sido de 22 días. Actualmente se encuentra en su fase final y la previsión es que esté acabada el próximo 3 de octubre.
Se ha actuado en una superficie de 3.953 metros cuadrados. Las placas de pavimento delgado de hormigón (PDH) tienen un espesor de nueve centímetros, un tamaño máximo de árido de quince milímetros y una resistencia característica de flexotracción a 28 días de, al menos, cuatro pascales.
Además, las losas se han reforzado con fibras de polipropileno en una cantidad de 900 gramos por metro cúbico de hormigón.
Con este nuevo tipo de asfaltado, nuevo en la ciudad autónoma, el Gobierno local pretende ahorrar dinero y rentabilizar la vida útil de las calles de la ciudad, así como facilitar las tareas de mantenimiento, reparación e instalación de elementos en el subsuelo, tal y como detalló el vicepresidente y consejero de Fomento.







