La rehabilitación de la antigua Pérgola encara su recta final. Si se cumplen las previsiones de la empresa concesionaria, las obras terminarán en septiembre y el espacio podrá abrir poco después. Así lo anunció el presidente de la Autoridad Portuaria de Melilla, Manuel Ángel Quevedo, quien también avanzó los próximos pasos para transformar todo el entorno de la dársena.
Quevedo recordó que la actuación sobre la Pérgola no depende de la Autoridad Portuaria, sino de una empresa privada que obtuvo la concesión del espacio tras el concurso público convocado en diciembre de 2024.
La intención inicial era finalizar las obras antes del verano, pero los plazos se han alargado. Aun así, el presidente del Puerto se mostró convencido del resultado. Explicó que ha visto los planos y los diseños del proyecto y aseguró que el espacio "va a quedar realmente espectacular y al nivel que se merece".
La renovación de la Pérgola forma parte de una transformación mucho más amplia. De hecho, Quevedo anunció que dentro de unos días comenzarán los trabajos de demolición de los dos pantalanes de hormigón que se encuentran en estado de ruina. Además, este mismo mes de julio la Autoridad Portuaria quiere sacar a licitación la construcción de la nueva plaza de unos 3.000 metros cuadrados frente a este espacio.
La idea es crear una zona abierta junto al mar que sirva de punto de encuentro para los melillenses y mejore la conexión entre la estación marítima y el centro de la ciudad. Según explicó, los peatones podrán atravesar directamente esa área sin tener que rodear el recinto portuario, lo que facilitará el acceso tanto a quienes embarquen como a quienes lleguen a Melilla.
Uno de los cambios que acompañará esta remodelación será la retirada de parte del vallado del puerto. Quevedo quiso aclarar que no desaparecerá por completo, como algunos habían interpretado tras unas declaraciones anteriores.
Según explicó, se mantendrá la valla en el tramo que va desde el Club Marítimo hasta el inicio de la nueva plaza. Sin embargo, una vez comience ese espacio público, el cerramiento dejará de tener sentido y se eliminará para dar continuidad entre la acera y la plaza. El objetivo es que ambos espacios formen un único recorrido abierto y accesible.
Respecto a la Pérgola, su intención será abrir cuanto antes, ya que está realizando una importante inversión tanto en la rehabilitación como en el canon que abona por la explotación del espacio.
El proyecto contempla, además de la recuperación del edificio principal —que previsiblemente pasará a llamarse Kokun—, la construcción de otros tres locales de planta baja. La previsión es que uno se destine a una pizzería, otro a una cafetería y los dos restantes a otros negocios comerciales.
Todo ese conjunto rodeará la nueva plaza, que pretende convertirse en un punto de convivencia entre la ciudad y el puerto. Quevedo explicó que este modelo ya funciona en otros puertos españoles, como los de Málaga o Almería, donde se han creado espacios abiertos junto al mar para uso ciudadano.
En cuanto al calendario, la plaza será ejecutada por la Autoridad Portuaria. Si la licitación se desarrolla según lo previsto, las obras podrían comenzar antes de que termine este año y la infraestructura estaría terminada a lo largo de 2027. Con ello, el Puerto espera completar una de las actuaciones urbanas más importantes de los últimos años en el frente marítimo de Melilla.







