La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha vuelto a situarse como la fuerza mayoritaria en el Consejo de la Guardia Civil tras los últimos comicios, revalidando su histórica posición como primera voz representativa del colectivo. Con cinco vocales electos, la organización refuerza su papel como referente en la defensa de los derechos profesionales y sociales de los agentes del Instituto Armado.
El resultado electoral supone un claro respaldo al modelo de asociación que AUGC ha defendido durante décadas: independiente, combativo y sin concesiones ante los silencios institucionales. “Este resultado demuestra que la base de la Guardia Civil sigue creyendo en una organización que habla claro, que no se pliega y que trabaja con hechos, no con promesas”, han asegurado desde la dirección nacional de la entidad.
Con esta nueva mayoría, AUGC encara una legislatura repleta de retos. En el centro de su agenda se encuentran varias reivindicaciones históricas que, según denuncia, llevan años siendo ignoradas por los distintos gobiernos. La primera de ellas es la equiparación salarial real y garantizada por ley, una promesa que continúa sin materializarse pese a los compromisos adquiridos por el Ejecutivo.
Otra exigencia clave es el reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo, lo que permitiría el acceso a una jubilación anticipada sin merma económica, algo ya existente en otros cuerpos policiales. También reclaman la implantación de turnos 6x6, destinados a erradicar los dobletes y favorecer la conciliación familiar.
AUGC insiste, además, en la necesidad de una reclasificación al grupo B funcionarial para cabos y guardias, lo que mejoraría notablemente su situación laboral. Junto a ello, exigen la actualización de dietas e indemnizaciones por razón de servicio, así como la modernización urgente de medios e infraestructuras, entre ellos vehículos, chalecos antibalas y otros equipamientos de protección.
En un tono especialmente crítico, la asociación ha cargado contra la falta de inversión en el ámbito operativo y ha puesto el foco en el narcotráfico y el crimen organizado, fenómenos que, según denuncian, están desbordando a las unidades desplegadas en territorios como el Campo de Gibraltar o la costa andaluza. “El narcotráfico no solo pone en riesgo la seguridad de la ciudadanía, sino también la vida de nuestros compañeros. El Estado no puede mirar hacia otro lado mientras esta lacra crece y se cobra vidas”, advierten desde la organización.
En este sentido, AUGC exige al Ministerio del Interior un plan integral y sostenido, que contemple la declaración de Zonas de Especial Singularidad, con incentivos económicos y refuerzos de plantilla. También solicitan una dotación adecuada de material, más medios para las unidades de investigación, y la creación de una mesa permanente con participación directa de la asociación para hacer seguimiento y mejorar la coordinación policial.
La nota concluye con una reafirmación del compromiso de AUGC con los principios que la vieron nacer hace más de tres décadas como sindicato clandestino en plena transición democrática: independencia, espíritu crítico y lucha por la dignificación del cuerpo. “Seguiremos luchando por una Guardia Civil moderna, justa y con derechos. Porque somos la voz que no se calla y que siempre estará contigo”, subraya la organización.








