La Asamblea de Melilla ha aprobado una moción impulsada por el Partido Popular en la que se insta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a convocar elecciones generales. La iniciativa del PP, que salió adelante con los votos favorables del PP, Vox y el diputado no adscrito Javier Da Costa, plantea que España atraviesa una “crisis institucional” y una situación de “alerta democrática” que requiere, según los proponentes, un pronunciamiento urgente de la ciudadanía en las urnas. Los grupos de la oposición, Coalición por Melilla (CPM), PSOE y Somos Melilla, rechazaron la idea, calificándola de “inútil” y de “instrumentalización política” de la Asamblea para intereses partidistas.
La moción fue defendida por la consejera de Presidencia, Administración Pública e Igualdad, Marta Fernández de Castro, quien aseguró que el actual contexto político en España exige una reacción institucional clara. “Lo que estamos viviendo en España no es normal y es responsabilidad de todas las instituciones, también de esta Asamblea, decirlo alto y claro”, afirmó.
Fernández de Castro describió un panorama nacional marcado por “hechos probados y contrastados”, como investigaciones que afectan a personas del entorno directo del presidente del Gobierno, reformas judiciales cuestionadas por instituciones europeas y una cadena de decisiones políticas que, a su juicio, “han degradado el Estado de Derecho”.
La consejera incidió en que el Ejecutivo central actúa con “silencio, negación y autojustificación” ante los casos que le salpican, y criticó que se intente hacer pasar por exageraciones hechos graves, como escándalos de corrupción y pactos que “socavan la unidad nacional”. Fernández de Castro señaló además que no se trata de un posicionamiento ideológico, sino de una defensa de la democracia, la transparencia y el respeto institucional. “Lo lógico, lo democrático, lo justo es que sean los ciudadanos los que hablen y decidan si quieren seguir así o si quieren un cambio”, sostuvo.
La vicepresidenta segunda del Ejecutivo melillense, Fadela Mohatar, respaldó con firmeza la moción, afirmando que responde a una preocupación “real y creciente” sobre el deterioro institucional. “No estamos ante una polémica de partido, sino ante una alerta democrática que debería sonar con toda la gravedad que tiene”, expresó.
Para Mohatar, la acumulación de escándalos, la falta de explicaciones del Gobierno y el descrédito progresivo de las instituciones minan la confianza pública, lo que justifica que la Asamblea de Melilla alce la voz. “Cuando la ciudadanía percibe que no hay consecuencias, lo que se erosiona no es solo un Gobierno, sino el sistema democrático en su conjunto”, subrayó.
En su intervención, Mohatar acusó al PSOE de gobernar con el apoyo de partidos independentistas y de haber negociado con fuerzas políticas que surgen del terrorismo etarra como Bildu, al tiempo que criticó que los socialistas cuestionen los pactos del PP con Vox. “No se puede hablar de democracia mientras se otorgan privilegios a quienes quieren romper España”, afirmó, defendiendo que la moción está plenamente justificada por la situación actual y por el deber de las instituciones locales de pronunciarse cuando lo exija el momento político nacional.
La oposición, sin embargo, fue tajante en su rechazo. Desde CPM, Dunia Almansouri criticó que la moción no mencione a Melilla ni una sola vez y la definió como un “copia y pega de Génova” que responde a la “maquinaria de propaganda” del PP. “Esta Asamblea está para defender los intereses de los melillenses, no para hacer de altavoz de la sede nacional de su partido”, reprochó a los representantes populares. Para Almansouri, lo que el PP propone es “pervertir la democracia” y cuestionar el resultado de unas elecciones que consideran válidas solo cuando les favorecen.
El diputado socialista Rafael Robles argumentó que el PP “carece de legitimidad para hablar de corrupción” por sus propios escándalos pasados, y aseguró que el Gobierno de Pedro Sánchez es “estable, legítimo y garantiza avances en un país que no deja a nadie atrás”. En ese sentido, acusó al PP y Vox de alimentar una narrativa de golpe institucional para erosionar la democracia.
Desde Vox, José Miguel Tasende apoyó la moción, aunque reprochó al PP su “ambigüedad” por mantener próximamente un encuentro con el presidente Sánchez, lo que interpretó como “darle oxígeno”. En tanto, el portavoz de Somos Melilla, Amin Azmani, tildó la moción de “auténtica pérdida de tiempo” y criticó que se utilice la Asamblea para “propósitos partidistas”.
Pese a la oposición política, el Gobierno local insistió en que la moción responde a una demanda creciente de transparencia y de respeto a las normas del Estado de Derecho. “No pedimos nada extraño. Pedimos que funcione la democracia”, concluyó la consejera Fernández de Castro, quien reiteró que “lo justo y democrático” sería que los ciudadanos hablen en las urnas.









No tenéis otra cosa que hacer?Chorrada tras chorrada pepera.Poneos a trabajar.
Corrupción y prostitución de instituciones la bandera del PP, Martita. No existe ningún partido político que os haga sombra en eso. El partido más corrupto de la historia de España, no lo digo yo!! Lo dicen las miles de sentencias que os condenan hasta por organización criminal. Ver paja en ojo ajeno y no estaca en el ojo propio.... MAFIA, Q SOÍS UNA PANDA DE MAFIOSOS