• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
miércoles 10 de diciembre de 2025   - 04:40 CET
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio » Opinión

Justicia para quién

El Gobierno de Pedro Sánchez aprobará hoy un decreto ley para que sean los bancos y no los clientes quienes asuman el impuesto de actos jurídicos documentados

por Tania Costa
08/11/2018 07:58 CET

Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

El Gobierno de Pedro Sánchez aprobará hoy un decreto ley para obligar a los bancos a pagar el impuesto de actos jurídicos documentados que el Tribunal Supremo considera que deben abonar los clientes.

La noticia de la rectificación del Supremo nos ha caído a muchos como un jarro de agua fría porque entre lo que nos tiene que devolver Hacienda por obligarnos a pagar impuestos por la prestación por maternidad y lo que creíamos que nos iba a devolver el banco, teníamos ya planeadas las vacaciones de Navidad.

El Supremo era consciente de que dar marcha atrás y obligar a que sean los clientes quienes paguen el impuesto por la constitución de un crédito hipotecario iba a levantar una polvareda casi igual que la que levantaron los jueces de la Audiencia Provincial de Navarra contra los acusados de la Manada al condenarlos por abuso sexual y no por violación.

Estos dos ejemplos, el de las hipotecas y el de la Manada, demuestran que nuestra sociedad va por un lado y nuestras leyes, otro.

En este país ha habido familias que lo perdieron todo durante la crisis económica. Los españoles fuimos testigos de cómo los bancos desahuciaban a padres con hijos para luego vender esas casas a precio de saldo para intentar recuperar algo del dinero que habían prestado durante el boom del ladrillo sin que nadie les pusiera una pistola en la cabeza.

Los españoles contribuimos al rescate de los bancos; de las autopistas, pero no hubo un rescate para las familias. A nosotros nos dieron, pero bien. Sólo conseguimos la dación en pago en determinados casos.

Para salvar al país de la ruina sufrimos recortes en Educación, Sanidad y sueldos. Incluso, en autonomías como Melilla, que dependemos de Madrid, tuvimos que aceptar el copago sanitario.

Eso lo tenemos aún reciente. Sin embargo, al Supremo, con mayoría de jueces conservadores, se le olvidó que estamos escaldados; que esta sentencia no sólo nos deja sin vacaciones de Navidad sino que deja la credibilidad del alto tribunal por los suelos.

Ayer el presidente del Gobierno le pedía al Supremo que hiciera autocrítica. Creo que eso es simplificar el problema. En mi opinión, la justicia española tiene que hacer autocrítica. Los ciudadanos necesitamos y exigimos una justicia imparcial en la que los jueces progresistas y los conservadores se dediquen a impartir justicia, no a hacer méritos para llegar a ministro o presidente de esto, de lo otro o del más allá.

Los jueces del alto tribunal han necesitado dos semanas para tomar una decisión. La mayoría de ellos llegó al encuentro con un voto claro, pero ante un empate técnico de los que sí y los que no, uno de ellos cambió de opinión e inclinó la balanza a favor de la banca.

Otra vez vuelven a ganar los banqueros. Esos mismos que rescatamos con el dinero de todos porque muchos directivos se habían llenado los bolsillos con el dinero de las tarjetas Black o con los desfalcos de la CAM.

Sin proponérselo o quizás a sabiendas, este fallo del Supremo contra de los clientes ha dado el tiro de gracia a la confianza de la gente en la justicia.

En esta ecuación, Podemos era el único partido que podía salir beneficiado del fallo del Supremo porque necesita movilizar a sus bases en torno a uno de los pilares de su partido: lucha antidesahucios y demonización de la banca.

Pablo Iglesias, ni en sus peores pesadillas, pudo imaginar que el Gobierno de Pedro Sánchez se le adelantaría con un decreto ley que sobre el papel nos defiende.

Sin embargo, todos sabemos que en la práctica los bancos nos harán pagar la parte de su impuesto de actos jurídicos documentados, encareciendo las hipotecas, ya de por sí caras y difíciles de conseguir con ingresos mensuales medios.

El espectáculo del Supremo es sólo un capítulo más. Han hecho justicia, pero ¿para quién? Esto no se arregla con un decreto ley.

Tags: La Jabalina

RelacionadoEntradas

España y los reactores nucleares de isótopos radiactivos

hace 3 días

Diciembre, el brillo y la bruma

hace 3 días

Tiempo para el encuentro, no para el encontronazo

hace 3 días

Constitución, 47

hace 4 días

Los 28 puntos de Trump para Ucrania y la UE

hace 1 semana

Despedida

hace 1 semana

Lo más visto

  • Fran Antón se encadena a “El Cielo” y declara una huelga de hambre tras la clausura policial

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La prensa marroquí reconoce el bloqueo a Melilla con la aduana

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Un simulacro activará en Melilla las alertas móviles el próximo jueves 11 de diciembre

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • 'Llueve sobre Intxaurrondo' centra un coloquio sobre memoria y terrorismo en Melilla

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Sarapín, el niño que soñaba con ser mago y acabó conquistando a Melilla con su risa

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2023

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023