El Dr. Juan Navarro, reconocido flebólogo y experto en cirugía de varices de la Clínica Imera, compartió en una reciente entrevista con El Faro de Melilla una completa visión sobre el tratamiento actual de esta patología venosa, una de las más frecuentes, especialmente en mujeres y personas que permanecen muchas horas de pie. Desde las causas genéticas hasta las soluciones mínimamente invasivas, pasando por la prevención y la importancia de mantener revisiones periódicas, el especialista abordó con claridad todos los aspectos clave para quienes padecen varices o desean prevenirlas.
Una condición con fuerte componente genético
El doctor Navarro comenzó la entrevista recordando que las varices no son simplemente un problema estético o producto exclusivo del estilo de vida. “Como ya dijimos en ocasiones anteriores, las varices son fundamentalmente un problema de tipo genético”, explicó. Esto significa que las personas heredan ciertas características vasculares —como la fragilidad de las paredes venosas o un mal funcionamiento valvular— que las predisponen a desarrollar esta patología.
"Tenemos los genes que heredamos de nuestros antepasados, y aunque se eliminen unas varices, con el tiempo pueden aparecer otras nuevas", afirmó. Esta es una idea central en su enfoque: la recidiva no implica un mal tratamiento, sino una evolución natural en pacientes predispuestos.
¿Pueden volver las varices después de una cirugía?
Según el Dr. Navarro, es importante distinguir entre una recidiva real (reaparición en la misma zona mal tratada) y la aparición de nuevas varices en territorios diferentes. "Las varices que se eliminan y se eliminan bien no reaparecen. Pueden aparecer otras nuevas, pero no las mismas", afirmó.
El especialista destacó además que el tipo de técnica empleada influye enormemente en la posibilidad de recidiva. En tratamientos tradicionales como la cirugía de stripping (arranque venoso), la tasa de recidiva solía ser más alta. En cambio, con técnicas modernas como el láser endovenoso o la microespuma esclerosante, esa posibilidad disminuye notablemente. "Con microespuma, prácticamente la recidiva es inexistente", apuntó.
Tratamientos modernos
El Dr. Navarro subrayó la evolución tecnológica del tratamiento de las varices en las últimas dos décadas y explicó que hace 20 años prácticamente solo existían dos técnicas: la escleroterapia líquida para varices pequeñas y el stripping quirúrgico para las más grandes, pero hoy en día la medicina dispone de una amplia gama de técnicas seguras, efectivas y mínimamente invasivas, entre las que el Dr. Navarro destacó el láser endovascular, la microespuma esclerosante guiada por ecografía, la radiofrecuencia venosa y las técnicas híbridas personalizadas según el caso, tratamientos que han demostrado ser eficaces y con pocos efectos secundarios si se aplican correctamente, y que incluso en casos avanzados permiten evitar cirugías agresivas.
¿Es posible mejorar la circulación sin cirugía?
Otra de las inquietudes frecuentes de los pacientes es si pueden mejorar su estado sin necesidad de operarse. Según el Dr. Navarro, es importante entender qué significa "mejorar la circulación". En realidad, el objetivo médico es mejorar el retorno venoso, es decir, lograr que la sangre fluya de forma eficiente desde las piernas hacia el corazón.
“Cuando tratamos las varices, eliminamos las venas que funcionan mal, aquellas que en vez de ayudar a subir la sangre la hacen retroceder. Si el resto del sistema venoso está sano y el paciente cuida sus hábitos, la posibilidad de que vuelvan a aparecer es muy baja”, explicó.
¿Cuándo no está indicada la cirugía de varices?
Aunque las varices sean visibles o incluso dolorosas, no siempre está indicada una intervención quirúrgica. Según el doctor Navarro, la cirugía convencional está hoy en día prácticamente en desuso. "Solo en casos muy específicos, como aneurismas o cavernomas venosos, puede ser necesario intervenir de manera tradicional", detalló. En la mayoría de los pacientes, las técnicas modernas permiten evitar los quirófanos y ofrecer soluciones más rápidas, ambulatorias y sin anestesia general.
Satisfacción cercana al 100%
En cuanto a los resultados que perciben los pacientes, el Dr. Navarro fue contundente: "Si se hace bien, el índice de satisfacción es altísimo. Aquí en Melilla, tenemos muy pocos casos con complicaciones, y el resultado funcional y estético es excelente en más del 90% de los pacientes”.
El especialista hizo hincapié en que, tras el tratamiento, el seguimiento médico y los cuidados en casa son esenciales. “El paciente tiene que hacer su parte: seguir las indicaciones, usar medias de compresión si se le indican, evitar largas exposiciones al sol y mantener revisiones periódicas”, apuntó.
El calor y la exposición al solCon la llegada del verano, es habitual que surjan dudas entre los pacientes sobre la conveniencia y seguridad de tratarse las varices durante los meses más calurosos del año. El Dr. Juan Navarro aclara que, si bien el calor tiene efectos fisiológicos sobre el sistema venoso —como la dilatación de las venas y el aumento de la permeabilidad de sus paredes—, lo que puede acentuar los síntomas y molestias asociadas a las varices, esto no implica que no sea posible llevar a cabo un tratamiento en esta época. Tradicionalmente, se desaconsejaban las intervenciones venosas durante el verano debido a las altas temperaturas y al riesgo de complicaciones relacionadas con el uso de medias de compresión o la exposición al sol. Sin embargo, los avances en las técnicas terapéuticas y una mejor comprensión del manejo postoperatorio han cambiado por completo este enfoque. “Hoy en día, no hay ninguna contraindicación real para tratar las varices en verano. Lo importante es adaptar los cuidados posteriores a las condiciones climáticas”, afirma el doctor.
Aumento de pacientes gracias a la nueva técnica
Respecto al impacto de la escleroterapia con microespuma, el doctor Navarro confirmó que esta técnica ha ganado popularidad y atrae cada vez a más pacientes. "La gente se está informando más, y eso se nota. Hay tratamientos todos los meses del año. Y eso que aquí hace calor, pero se pueden hacer sin problema", afirmó.
Incluso en climas cálidos como el Caribe —señaló el médico—, se aplican tratamientos todo el año, lo que demuestra que el calor no es una barrera si se toman las precauciones necesarias.
Estrés y varices
Finalmente, Navarro abordó un tema menos comentado pero igualmente relevante: la influencia del estrés en la salud vascular. “El estrés influye en todo, también en las varices. Es una fuente de tensión constante que afecta al sistema circulatorio. El manejo emocional y psicológico es clave para mejorar la calidad de vida”, explicó.
Si bien no es la causa directa, el estrés puede agravar síntomas, dificultar el seguimiento médico o incluso afectar hábitos como la alimentación o la actividad física, que son esenciales para prevenir complicaciones.
Un enfoque humano y claro
Con un estilo directo y cercano, el doctor Juan Navarro no solo trata varices, sino que se ha propuesto educar al paciente, romper mitos y generar conciencia sobre la importancia de cuidar la salud venosa. "Siempre animo a que la gente pregunte lo que se le ocurra. Porque lo que no se pregunta, no se trata. Y lo que no se entiende, no se valora", concluyó.
Gracias a la combinación de tecnología avanzada, experiencia médica y atención personalizada, la Clínica Imera se ha posicionado como un centro de referencia en el tratamiento de varices en Melilla, ofreciendo soluciones efectivas y accesibles para todos los pacientes.






