El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, recibió este miércoles 18 de febrero a las 12:30 horas en el despacho presidencial de la Asamblea al ex delegado del Gobierno en Melilla, José Fernández Chacón.
Fernández Chacón, figura relevante en la administración de las ciudades autónomas durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, ejerció como delegado del Gobierno en Melilla entre mayo de 2004 y mayo de 2008, tras ser nombrado por el Consejo de Ministros el 30 de abril de 2004.
Posteriormente, fue trasladado a Ceuta para desempeñar el mismo cargo hasta finales de 2011. Militante del PSOE, desarrolló buena parte de su trayectoria política en Cádiz, donde fue concejal, primer teniente de alcalde, diputado y senador.
A su regreso a Melilla, catorce años después de abandonar la primera línea política, Chacón subrayó que su presencia en la ciudad responde únicamente a “motivos personales”. “Tenía muchas ganas de volver a Melilla y, evidentemente, si vengo a Melilla tengo que saludar a muchos amigos”, explicó. Durante estos días ha mantenido encuentros con antiguos colaboradores, con Delegación y con el propio presidente autonómico.
Sobre la reunión con Imbroda, el exdelegado restó cualquier lectura política. “Hemos recordado viejos tiempos. Somos como los viejos roqueros, cuando se reúnen hablan de sus viejos tiempos”, comentó.
No obstante, admitió que también abordaron la actualidad local, aunque dejó claro que se encuentra completamente desvinculado de la política desde 2012. “Yo de la política me fui a mi casa y no he vuelto. Esta es la primera entrevista que doy en los últimos catorce años”, señaló.
Fernández Chacón no ocultó su impresión positiva ante los cambios experimentados por la ciudad. Tras recorrer el centro urbano, destacó la mejora general y el impacto de las intervenciones urbanísticas en la calidad de vida. “He notado la ciudad mucho mejor que cuando yo me fui”, afirmó.
En particular, valoró la rehabilitación de fachadas y la puesta en valor del patrimonio modernista, recordando que Melilla es considerada una de las principales ciudades modernistas del mundo. También hizo referencia a la zona histórica y al conjunto urbano como elementos que, a su juicio, han experimentado una evolución favorable.
“Yo a Melilla siempre la llevaré en el corazón”, concluyó, en una visita marcada por la nostalgia, el reencuentro y el reconocimiento a la transformación de la ciudad en los últimos años.








