El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha emitido un comunicado oficial en respuesta a las declaraciones del diputado de Somos Melilla, Amín Azmani, sobre un grave caso ocurrido en el Hospital de Melilla.
La institución sanitaria ha querido dejar constancia de su rechazo a la politización de expedientes médicos y ha reiterado su compromiso con la atención sanitaria de calidad y la protección de los datos personales de los pacientes.
En su comunicado, el Ingesa subraya que lamenta “profundamente la politización de un expediente médico y la utilización de información de carácter sanitario con fines de rédito político, obviando la especial sensibilidad que este tipo de situaciones requiere y el respeto debido a las personas afectadas”.
La institución ha recordado que todos los procedimientos asistenciales intrahospitalarios se realizan conforme a paneles de guías y protocolos clínicos científicos vigentes, basados en la evidencia y aplicados por profesionales altamente cualificados. El objetivo, según el Ingesa, es garantizar la mejor atención sanitaria posible para cada paciente.
Asimismo, la institución ha reiterado que no realiza declaraciones sobre casos concretos, con el fin de proteger el derecho fundamental a la confidencialidad de los datos personales y clínicos de carácter individual, tal como establece la normativa vigente.
Por último, el comunicado aclara que cualquier situación que pueda ser revisada se somete a evaluación siguiendo criterios técnicos y empíricos, con la finalidad de garantizar la calidad asistencial, la seguridad del paciente y la mejora continua de los servicios sanitarios.
El diputado de Somos Melilla, Amín Azmani, ofreció su versión sobre los hechos y expresó su apoyo a la familia afectada.
“Antes de nada, un fuerte abrazo a toda la familia afectada. He estado hablando con ellos y están destrozados”, afirmó.
Según su relato, la paciente ingresó embarazada tras romper bolsa y, debido a que tenía una cesárea previa, era considerada paciente de alto riesgo, por lo que debía ser monitorizada desde el primer momento. Sin embargo, asegura que no fue atendida por un ginecólogo de manera inmediata.
“El jueves, desde las 10 de la mañana hasta las 18:30h de la tarde, no la vio ningún ginecólogo, a pesar de presentar fuertes contracciones, dolores intensos, desvanecimientos y un deterioro evidente”, explicó.
La familia, según Azmani, solicitaba la intervención de un especialista, pero no se tomaron medidas a tiempo: no se colocaron monitores y las decisiones se retrasaron varias horas mientras el estado de la paciente empeoraba.
“A las 17:20h la paciente se desmayó y el personal le colocó un monitor. El bebé seguía vivo. Cuando finalmente apareció la ginecóloga a las 18:30h aproximadamente, fue llevada de inmediato a quirófano y se descubrió lo ocurrido: rotura uterina. Su bebé había fallecido. La madre estuvo al borde de la muerte”, relató el diputado.
Azmani insistió en que este caso no es un hecho aislado, sino un ejemplo de las demoras, omisiones y falta de recursos humanos que afectan al sistema sanitario local.
“Esto no es un caso aislado ni un error puntual. Es el resultado de retrasos, omisiones y falta de recursos humanos en un sistema que no responde a tiempo, incluso ante pacientes vulnerables. Hay muchísimos testimonios y ejemplos de ello”, denunció.
Tras las declaraciones del diputado, el Ingesa reiteró que todos los procedimientos hospitalarios se ejecutan siguiendo guías clínicas basadas en la evidencia y realizados por personal cualificado. Se enfatizó que cualquier caso que pueda ser revisado se analiza siguiendo criterios técnicos y basados en la evidencia, buscando siempre proteger la seguridad del paciente y optimizar la calidad de la atención
“Desde el propio centro, cualquier situación susceptible de revisión se somete a evaluación conforme a criterios técnicos y empíricos, con el objetivo de garantizar la calidad asistencial, la seguridad del paciente y la mejora continua de los servicios sanitarios”, concluyó la institución.
El Ingesa hizo especial hincapié en que la utilización de información sanitaria con fines políticos es inadecuada y compromete el respeto hacia las personas afectadas. La institución reiteró que no comenta casos específicos, con el fin de salvaguardar la privacidad de los datos médicos de cada paciente.









Indignante. Melilla fue durante años un referente sanitario en la región, hasta el punto de que muchas personas cruzaban la frontera para dar a luz aquí porque sabían que iban a recibir una atención segura y profesional. Hoy, sin embargo, nos encontramos con casos que reflejan retrasos, falta de medios y una sensación creciente de abandono.