Ingesa ha incorporado retinógrafos en todos los centros de salud de Melilla con el objetivo de reforzar la detección precoz de la retinopatía diabética y mejorar la accesibilidad de los pacientes a esta prueba diagnóstica. La medida está operativa desde el 16 de febrero y ha supuesto una inversión de 63.000 euros financiada por el Ministerio de Sanidad a través de los fondos destinados al Marco Estratégico de Atención Primaria y Comunitaria.
Con esta actuación, los pacientes melillenses disponen ya de esta prestación sanitaria en cada uno de los centros de Atención Primaria de la ciudad, lo que evita desplazamientos innecesarios y facilita la integración de la retinografía en la actividad asistencial habitual.
La retinopatía diabética es una de las principales complicaciones asociadas a la diabetes y constituye la principal causa de pérdida de visión en personas de entre 18 y 64 años. Además, puede generar una discapacidad significativa. En muchos casos, la enfermedad no presenta signos ni síntomas evidentes en sus fases iniciales, por lo que la detección temprana resulta fundamental para prevenir o retrasar el deterioro visual.
La prueba se realiza mediante retinografía, una técnica sencilla que consiste en la obtención de una imagen de la retina. Este procedimiento es llevado a cabo por el personal de Enfermería de Atención Primaria y no implica complicaciones para el paciente.
La incorporación de estos equipos adquiere especial relevancia en Melilla, donde la prevalencia de diabetes supera la media nacional y afecta aproximadamente al 14% de la población. Ante esta situación, el Área Sanitaria mantiene una atención específica en la detección y el seguimiento de esta enfermedad, siendo la realización sistemática de retinografías una parte esencial del control de los pacientes diabéticos.
Hasta ahora, la ciudad disponía de un único retinógrafo ubicado en el Centro de Salud de Polavieja. Esta circunstancia obligaba tanto a pacientes como a profesionales de otros centros a desplazarse para realizar la prueba. Con la nueva dotación, cada centro cuenta con su propio equipo, lo que mejora la accesibilidad y optimiza la atención.
La adquisición de los retinógrafos se enmarca en la estrategia de modernización de la Atención Primaria impulsada por Ingesa en Melilla. Según la información facilitada por el organismo, esta actuación refuerza el compromiso con una atención sanitaria más cercana, accesible y resolutiva, dotada de equipamiento moderno y orientada a la prevención.
La instalación de estos dispositivos supone un nuevo avance en la mejora de los recursos asistenciales en la ciudad, en línea con otras actuaciones recientes destinadas a ampliar la cartera de servicios y actualizar la tecnología sanitaria disponible en Melilla.









Muy bien por el Ministerio de Sanidad y su ministra Mónica García.