La Asociación de Comerciantes Zona Centro ha vivido una jornada marcada por la llegada de cruceros de gran tamaño, un acontecimiento que ha llenado de actividad las calles del centro urbano y ha servido como primera toma de contacto con este tipo de turismo. Desde la organización se subraya la satisfacción general por la afluencia de visitantes, aunque las ventas han mostrado un comportamiento más moderado de lo esperado en algunos establecimientos.
Manolo Navas, miembro de Zona Centro, valoró de forma positiva la experiencia, destacando sobre todo el impacto en la presencia de público. Según explicó, la mañana ha sido “muy satisfactoria en cuanto a afluencia de público”. Señaló que el ambiente generado ha sido “uno de los más grandes que hemos tenido” en la zona.
En cuanto a las ventas, Navas fue prudente al no generalizar, aunque en el caso concreto de su establecimiento, indicó que el resultado ha sido bueno, aunque ligeramente por debajo de las expectativas iniciales. Aun así, valoró positivamente la estrategia de producto impulsivo diseñada para la ocasión, que también se ha traducido en ventas dentro de la colección habitual de la tienda.
Uno de los datos con los que trabajaba la asociación procedía del grupo ITM, que había facilitado estimaciones sobre el gasto medio de los cruceristas. Según estos datos, el desembolso previsto rondaba los 120 dólares por persona, aproximadamente 100 euros al cambio, distribuidos entre diferentes sectores como la hostelería, la moda o los souvenirs. En este último sector, la valoración ha sido especialmente positiva, ya que las tiendas de recuerdos han registrado un buen comportamiento, considerado el habitual en este tipo de turismo.
Más allá del impacto comercial directo, la Asociación Zona Centro ha puesto en marcha varias actividades de dinamización para acompañar la llegada de los cruceros. Entre ellas, Navas destacó la actuación de Lola Padial, que logró un notable éxito de participación, con turistas de distintas nacionalidades integrándose en la actividad. Según relató, se vivieron momentos llamativos como visitantes asiáticos bailando sevillanas o pasodobles, lo que aportó un ambiente festivo y diverso a la jornada.
También se mencionó la entrega de palomitas de maíz como detalle para los visitantes, una iniciativa que, según la asociación, funcionó correctamente dentro del objetivo de dinamizar las calles. A ello se sumó la exhibición de Jesús Barroso, venenciador de vino, que contribuyó a completar la oferta de actividades.
La asociación quiso además agradecer el trabajo de Luisa Ayala y de la Autoridad Portuaria, subrayando la coordinación necesaria para poner en marcha estas iniciativas. Desde Zona Centro se espera que esta experiencia sea solo el inicio de una línea de trabajo continuada con el turismo de cruceros.
Preguntado por si este tipo de visitantes supone una oportunidad real o un fenómeno puntual, Navas fue claro al señalar la situación estructural del comercio local. “El comercio en Melilla está en modo subsistencia desde hace muchísimos años”, afirmó, insistiendo en las dificultades que atraviesa el sector. Aun así, consideró que este tipo de turismo puede suponer un apoyo importante.
Por ello, defendió la necesidad de adaptación por parte de los comerciantes, tanto en horarios como en el tipo de producto. Reconoció que ampliar horarios no es sencillo debido a los costes de personal, pero consideró que será necesario realizar ajustes para poder atender adecuadamente a este nuevo perfil de visitante.
Sobre las posibles barreras, apuntó que el principal reto es precisamente el horario, seguido de cuestiones como la limpieza de las calles o la coordinación de obras en la vía pública. También mencionó la necesidad de revisar la ubicación y funcionamiento de algunas paradas de autobús, aunque en términos generales consideró que la ciudad está preparada para recibir este tipo de afluencia.
“Se ha demostrado que podemos acoger esta cantidad de gente”, afirmó.
Respecto al futuro del comercio local, Navas fue prudente pero optimista. Considera que el impacto del turismo de cruceros no reproducirá el modelo comercial tradicional, sino que obligará a una transformación del sector. “Tendremos que reinventarnos”, señaló, aunque confía en que esta nueva actividad sume al tejido económico existente.
Finalmente, sobre las próximas acciones de la asociación, explicó que actualmente no hay nuevas actividades programadas debido a que el plan de dinamización ha finalizado. Hasta la renovación del convenio en verano, la única iniciativa en marcha es la tarjeta de fidelización, que permitirá seguir acumulando puntos en los comercios adheridos.
En conjunto, la jornada ha servido para medir el potencial del turismo de cruceros en el centro de la ciudad, con una valoración positiva en términos de ambiente y participación, y con el reto de convertir estas visitas en una oportunidad sostenida para el comercio local.








