El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) prevé destinar cerca de dos millones de euros anuales al mantenimiento integral de los edificios e instalaciones sanitarias de su propiedad en Melilla. En concreto, el expediente puesto en marcha por este organismo dependiente del Ministerio de Sanidad contempla un presupuesto de 1,99 millones de euros para contratar durante un año los trabajos de conservación, vigilancia, conducción y mantenimiento de los inmuebles y equipamientos dependientes de la Gerencia de Atención Sanitaria en la ciudada.
El contrato tendrá una duración inicial de 12 meses, aunque contempla la posibilidad de alargarlo durante cuatro años más, de manera que su vigencia podría alcanzar un máximo de cinco ejercicios si se agotan todas las prórrogas previstas. El nuevo servicio dará cobertura al conjunto de centros dependientes del Ingesa en la ciudad. Entre ellos figuran el Hospital Universitario de Melilla (HUME), el Hospital Comarcal, el almacén general y los centros de salud Polavieja, Cabrerizas, Alfonso XIII y el centro de la zona centro.
El objetivo es garantizar que todos estos inmuebles y sus instalaciones se encuentren permanentemente operativos y en condiciones adecuadas de conservación, seguridad y funcionamiento. Para ello, la adjudicataria deberá aportar tanto los medios materiales como los recursos humanos y auxiliares necesarios para realizar las labores de mantenimiento preventivo, correctivo y legal.
Esta licitación responde, además, a la finalización del acuerdo actualmente vigente. El anterior servicio comenzó a ejecutarse el 1 de julio de 2022, después de formalizarse un contrato con una duración inicial de dos años y posibilidad de otros 24 meses de prórroga. Finalmente, permaneció vigente hasta el 30 de junio de 2026, después de que se acordara su continuidad por razones de interés público al tratarse del mantenimiento de centros sanitarios cuyo funcionamiento se considera esencial. Con la nueva licitación, el Ingesa pretende dar continuidad a estas prestaciones.
Revisiones periódicas y mantenimiento de las instalaciones
Entre las obligaciones previstas para la empresa que se haga cargo de estas tareas figura la conservación de los edificios, equipos, elementos y componentes que forman parte de las instalaciones, así como el cumplimiento de los requisitos técnicos, legales, ambientales y de calidad que resulten aplicables.
El contrato incluye la conducción y vigilancia de las instalaciones y las actuaciones necesarias para garantizar su correcto funcionamiento y reducir al mínimo las posibles interrupciones provocadas por averías. También se contempla la adaptación de los espacios e instalaciones a las necesidades funcionales que determine el Ingesa.
En este sentido, una de las obligaciones será la realización de revisiones preventivas periódicas en todas las dependencias, mediante listas de comprobación. Estas inspecciones deberán realizarse como mínimo una vez al mes y a partir de las mismas se determinarán también las actuaciones correctivas que sean necesarias.
El servicio incluirá asimismo pequeñas actuaciones y mejoras en los edificios e instalaciones mediante una bolsa de tiempo a disposición de la Administración. El expediente estima en 2.000 horas anuales el volumen destinado a este tipo de trabajos. Otro de los cometidos será el control y análisis de los consumos energéticos y de los suministros primarios, con el objetivo de mantenerlos dentro de los parámetros adecuados teniendo en cuenta la actividad desarrollada en cada centro sanitario.
Control del agua y prevención de la legionelosis
Otra de las misiones de es la relacionada con el control sanitario de las instalaciones, de manera que la adjudicataria deberá colaborar en el desarrollo del Programa de Calidad del Agua y en las actuaciones contempladas en el Plan de Control de Legionelosis, en coordinación con el Servicio de Medicina Preventiva. Además, tendrá que registrar los datos correspondientes en las aplicaciones web que determine Salud Pública de la Ciudad Autónoma de Melilla.
A ello se suman las inspecciones reglamentarias exigidas por la normativa, por lo que deberá corregir las deficiencias que se detecten, obtener los correspondientes informes favorables y presentar la documentación ante los organismos oficiales competentes. Estas obligaciones abarcan también las exigencias establecidas en materia medioambiental. El servicio deberá garantizar igualmente el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales y de sus disposiciones de desarrollo durante toda la vigencia del contrato.
El expediente facilitado por Sanidad establece también las condiciones laborales vinculadas a la prestación del servicio. La futura adjudicataria deberá subrogar a 18 trabajadores que actualmente están adscritos al mantenimiento del Hospital Comarcal y de los centros dependientes del Ingesa en Melilla. No obstante, la plantilla prevista para la prestación del nuevo contrato estará formada por 25 trabajadores.
El expediente delimita también una serie de prestaciones que no forman parte del servicio de mantenimiento integral objeto de la licitación. Entre las exclusiones figuran el equipamiento electromédico y de alta tecnología, los equipos informáticos, los servicios de esterilización y lavandería y la cocina en lo que se refiere a sus mantenimientos correctivos. Tampoco estarán incluidos el control de accesos ni el mantenimiento del transporte vertical.
De esta manera, el contrato se centra fundamentalmente en la conservación y funcionamiento de los edificios, instalaciones y equipamiento general y clínico que se encuentren dentro de su ámbito, con el objetivo de mantener operativos los centros sanitarios del Ingesa en Melilla.







