El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha rectificado públicamente unas cifras ofrecidas días atrás sobre el traslado de lapas en el entorno portuario de la ciudad, en el marco de las actuaciones vinculadas a la entrada del puerto de Melilla. En su intervención, el dirigente explicó que se había producido un error en los números inicialmente mencionados.
“Por cierto, el otro día me han corregido, no sé quién ha sido. Yo decía que había 12 lapas y son 15. También dije 50.000 euros y me equivoqué. No son 50.000, son 100.000”, reconoció. Según detalló, el coste unitario del traslado asciende aproximadamente a 6.000 euros por ejemplar, en el marco de su reubicación hacia el dique sur.
Imbroda contextualizó esta actuación dentro de la gestión ambiental que se está llevando a cabo en la zona portuaria, subrayando su visión sobre la necesidad de compatibilizar la protección de la naturaleza con el desarrollo humano. “Yo soy de los que opinan que la naturaleza hay que protegerla, pero siempre hay que fomentar el equilibrio entre el hombre y la naturaleza”, afirmó.
El presidente consideró que, a su juicio, en el caso de Melilla ese equilibrio no se estaría produciendo de forma adecuada. “Si usted inclina la balanza hacia un lado o hacia otro, estamos estropeando la cuestión. Aquí estamos desequilibrados, se pongan como se pongan”, señaló.
Imbroda defendió que en la ciudad existe una presencia muy elevada de este tipo de moluscos, lo que, según su argumentación, permitiría una gestión distinta a la actual. “Aquí gana la naturaleza absurdamente, porque tenemos 45.000 lapas en Melilla. Somos de las zonas con más lapas posiblemente de Europa. Aquí no tenemos el problema de desaparición ni de riesgo inminente, y estamos siendo paroxistas en este tema”, aseguró.
El dirigente añadió que, desde su perspectiva, determinadas medidas de protección ambiental pueden estar teniendo un impacto negativo sobre la actividad humana. “Estamos perjudicando al hombre, y perjudicar al hombre es perjudicar su economía, su familia y su desarrollo. Y eso no puede ser”, afirmó.
En relación con el traslado de los ejemplares al dique sur, Imbroda explicó que este tipo de actuaciones requieren seguimiento técnico. “Estas lapas, cuando se trasladan al dique sur, tienen que ser revisadas por biólogos varias veces a lo largo del año para ver cómo les ha sentado el traslado. No estoy hablando de broma”, indicó.
En ese punto, el presidente introdujo una reflexión más amplia sobre la situación socioeconómica de la ciudad. “Estos biólogos vendrán varias veces a Melilla para ver cómo evolucionan allí. Que se den también una vuelta por la ciudad y vean cómo está el paro, cómo están los hombres y cómo está el índice de pobreza”, añadió.
Finalmente, Imbroda cerró su intervención insistiendo en la corrección de los datos ofrecidos inicialmente. “Ya saben ustedes, me equivoqué. No son 12, son 15 y 100.000 euros”, concluyó.








